Connect with us

Ciencia y Salud

Qué son los endocanabinoides, la sustancia similar al THC de la marihuana

la sustancia similar al THC de la marihuana que producimos los humanos (y qué efecto tienen en nuestro cuerpo)

Publicado

el

En las últimas dos décadas, la sociedad ha prestado mucha atención a la marihuana.

A principios de 2023, se legalizó para uso recreativo en 21 estados de Estados Unidos y en Washington, D.C., y su uso con fines médicos ha crecido significativamente en los últimos 20 años.

Pero pocas personas saben que el cuerpo humano produce naturalmente sustancias químicas similares al delta-9-tetrahidrocannabinol, o THC, el compuesto psicoactivo de la marihuana, que proviene de la planta Cannabis sativa.

Estas sustancias se denominan endocannabinoides y se encuentran en todas las especies de vertebrados.

Evolutivamente, la aparición de endocannabinoides en animales vertebrados se dio 575 millones de años antes que la del Cannabis sativa.

Es como si el cuerpo humano tuviera su propia versión de una plántula de marihuana en su interior, produciendo constantemente pequeñas cantidades de endocannabinoides.

Marihuana lisa para consumir

La similitud de los endocannabinoides con el THC y su importancia en el mantenimiento de la salud humana han despertado un gran interés entre los científicos, que ya estudian a fondo su papel en la salud y las enfermedades para usarlos con objetivos terapéuticos en el tratamiento de enfermedades humanas.

El THC se identificó por primera vez en 1964 y es uno de los más de 100 compuestos que se encuentran en la marihuana y que forman parte de lo que se conoce como cannabinoides.

Son fundamentales

Los endocannabinoides no se descubrieron hasta 1992.

Desde entonces, la investigación ha revelado que son fundamentales para muchas funciones fisiológicas importantes que regulan la salud humana.

Un desequilibrio en la producción de endocannabinoides, o en la capacidad de respuesta del cuerpo a ellos, puede provocar trastornos clínicos importantes, como la obesidad y enfermedades neurodegenerativas, cardiovasculares e inflamatorias.

Los inmunólogos llevamos más de dos décadas estudiando los efectos de los cannabinoides de la marihuana y los endocannabinoides de los vertebrados sobre la inflamación y el cáncer.

Memoria
Pie de foto,El papel de los receptores también es muy importante.

La investigación en nuestro laboratorio ha demostrado que los endocannabinoides regulan la inflamación y otras funciones inmunitarias.

¿Qué es el sistema endocannabinoide?

Existe una variedad de tejidos en el cuerpo, incluidos el cerebro, los músculos, el tejido adiposo y las células inmunitarias, que producen pequeñas cantidades de endocannabinoides.

Hay dos tipos principales de endocannabinoides: anandamida o AEA y 2-araquidonoil glicerol, conocido como 2-AG.

Ambos pueden activar los receptores de cannabinoides del cuerpo, que reciben y procesan señales químicas en las células.

Uno de estos receptores, llamado CB1, se encuentra predominantemente en el cerebro.

El otro, llamado CB2, se encuentra principalmente en las células inmunitarias.

Es principalmente a través de la activación de estos dos receptores que los endocannabinoides controlan muchas funciones corporales.

Estructura química de la anandamida y del 2-araquidonoil glicerol.
Pie de foto,Así es la estructura química de la anandamida y del 2-araquidonoil glicerol.

Los receptores se pueden comparar con una «cerradura» y los endocannabinoides con una «llave» que puede abrir la cerradura y acceder a las células.

Todos estos receptores y moléculas endocannabinoides juntos se conocen como el sistema endocannabinoide.

La planta de cannabis contiene otro compuesto llamado cannabidiol o CBD, que se ha vuelto popular por sus propiedades medicinales.

A diferencia del THC, el CBD no tiene propiedades psicoactivas porque no activa los receptores CB1 en el cerebro.

Tampoco activa los receptores CB2, por lo que su acción sobre las células inmunitarias es independiente de los receptores CB2.

Una llave entrando en una cerradura

Papel de los endocannabinoides en el cuerpo

La sensación eufórica de «subidón» que experimentan las personas cuando usan marihuana proviene del THC que activa los receptores CB1 en el cerebro.

Pero cuando los endocannabinoides que produce el cuerpo activan los receptores CB1, en comparación, no provocan esa sensación.

Una de las razones es que el cuerpo los produce en cantidades más pequeñas que la cantidad típica de THC en la marihuana.

La otra es que ciertas enzimas los descomponen rápidamente después de que realizan sus funciones celulares.

Sin embargo, cada vez hay más pruebas de que ciertas actividades pueden liberar endocannabinoides que elevan el estado de ánimo.

Algunas investigaciones sugieren que la sensación de euforia y relajación que se obtiene después del ejercicio, llamada «subidón del corredor», es el resultado de la liberación de endocannabinoides en lugar de endorfinas, como se pensaba anteriormente.

Una mujer durmiendo

Los endocannabinoides regulan varias funciones corporales como el sueño, el estado de ánimo, el apetito, el aprendizaje, la memoria, la temperatura corporal, el dolor, las funciones inmunitarias y la fertilidad.

Controlan algunas de estas funciones al regular la señalización de las células nerviosas en el cerebro.

Normalmente, las células nerviosas se comunican entre sí en uniones llamadas sinapsis.

El sistema endocannabinoide del cerebro regula esta comunicación en las sinapsis, lo que explica su capacidad para afectar una amplia gama de funciones corporales.

El elixir de endocannabinoides

La investigación en nuestro laboratorio ha demostrado que ciertas células del sistema inmunitario producen endocannabinoides que pueden regular la inflamación y otras funciones inmunitarias a través de la activación de los receptores CB2.

Además, hemos demostrado que los endocannabinoides son muy efectivos para disminuir los efectos debilitantes de las enfermedades autoinmunes.

Estas son enfermedades en las que el sistema inmunológico se vuelve loco y comienza a destruir los órganos y tejidos del cuerpo.

Un hombre corriendo por el bosque con una llamativa camiseta amarilla

Los ejemplos incluyen esclerosis múltiple, lupus, hepatitis y artritis.

Investigaciones recientes sugieren que la migraña, la fibromialgia, el síndrome del intestino irritable, el trastorno de estrés postraumático y la enfermedad bipolar están relacionados con niveles bajos de endocannabinoides.

También el Parkinson

En un estudio de 2022, los investigadores descubrieron que un defecto en un gen que ayuda a producir endocannabinoides provoca la aparición temprana de la enfermedad de Parkinson.

Otro estudio de 2022 vinculó el mismo defecto genético con otros trastornos neurológicos, incluido el retraso en el desarrollo, el control muscular deficiente y los problemas de visión.

Otra investigación ha demostrado que las personas con una forma defectuosa de los receptores CB1 experimentan una mayor sensibilidad al dolor, como migrañas, y sufren trastornos del sueño y de la memoria y ansiedad.

Tests de marihuana en una parafarmacia de Estados Unidos

El parecido entre la marihuana y los endocannabinoides

Creemos que las propiedades medicinales del THC pueden estar relacionadas con la capacidad de la molécula para compensar una deficiencia o defecto en la producción o funciones de los endocannabinoides.

Por ejemplo, los científicos han descubierto que las personas que experimentan ciertos tipos de dolor crónico pueden tener una producción reducida de endocannabinoides.

Las personas que consumen marihuana con fines medicinales reportan un alivio significativo del dolor.

Debido a que el THC en la marihuana es el cannabinoide que reduce el dolor, puede ayudar a compensar la disminución de la producción o las funciones de los endocannabinoides en dichos pacientes.

Descifrar el papel de los endocannabinoides sigue siendo un área emergente de investigación en salud.

Ciertamente, se necesita mucha más investigación para descifrar su papel en la regulación de diferentes funciones en el cuerpo.

En nuestra opinión, también será importante continuar desentrañando la relación entre los defectos en el sistema endocannabinoide y el desarrollo de diversas enfermedades y trastornos clínicos.

Creemos que las respuestas podrían ser muy prometedoras para el desarrollo de nuevas terapias que utilicen los propios cannabinoides del cuerpo.

Fuente

Ciencia y Salud

Así se forman los futuros médicos: simuladores y muñecos contrarrestan prácticas donde solo se mira

Publicado

el

Por

Las prácticas de los estudiantes de Medicina están hoy en día más planificadas y estructuradas y los futuros médicos rotan en los hospitales por los servicios que son esenciales para su formación. Sin embargo, el exceso de alumnado está extendiendo el uso de simuladores y muñecos de alta sensibilidad para contrarrestar las denominadas ‘prácticas ficus’, en las que solo se mira.

En una carrera donde más de la mitad de los créditos son prácticas hospitalarias y donde las facultades de Medicina superan el medio centenar y no dejan de crecer, se ha recrudecido la pugna por tener un centro sanitario adonde llevar a sus alumnos.

Esta lucha se da sobre todo en las grandes ciudades, como Madrid, donde hay diez facultades de Medicina (4 públicas y 6 privadas) y cuyos estudiantes sobrepasan la capacidad docente de los hospitales universitarios.

Según la ley, la universidad pública está asociada a un hospital público, en el que solo de manera excepcional hacen prácticas alumnos de la privada, siempre y cuando tenga el beneplácito de la primera. Además, no puede haber más de cinco estudiantes en el hospital, incluyendo a los residentes.

Sin embargo, comunidades como Madrid o la Valenciana están flexibilizando las normas de formación de los futuros médicos a través de convenios.

«Hay un problema de masificación y cuello de botella en algunos hospitales y aunque hay prácticas que se pueden hacer en laboratorios o en centros de simulación, para que se den al lado de una cama debe haber una serie de condiciones», señala a EFE el presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Medicina, Antonio Compañ, decano de la facultad Miguel Hernández de Elche (UMH).

Compañ hace alusión a las prácticas ‘ficus’, aquellas en las que un estudiante solo puede mirar porque los médicos adjuntos no dan abasto para atender su formación por la sobrecarga de trabajo asistencial.

El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Javier Arias, contrapone dos modelos de prácticas clínicas: los de la privada y los de la pública.

Algunas privadas «quieren maximizar el uso del hospital» y hacen grupos amplios donde el estudiante es un «espectador pasivo y pasa por los servicios solo viendo», incide, mientras explica que en el caso de la Complutense, el alumno se integra como si fuera «el residente 0», y va en grupos de parejas o de forma individual.

«Al estudiante se le da progresivamente responsabilidad, interacciona con el paciente, explora, hace historias. Todo con procedimientos tutorizados», comenta Arias, quien recuerda que en los hospitales públicos hay sesiones clínicas, cambios de guardia, investigación y «los alumnos lo viven».

«En los privados el cirujano va a operar y luego se va, lo que es poco formativo para que el estudiante adquiera conocimientos y habilidades», señala.

Pero no en todos los hospitales privados ocurre esto, hay universidades como la de Navarra que tiene suficientes hospitales propios para hacer prácticas, recuerda Compañ, que insiste en que las dificultades se dan en hospitales de referencia de grandes ciudades donde todas las universidades quieren estar.

«No es lo mismo crear una facultad de Medicina en León o en Burgos donde hay camas suficientes, que en Barcelona, porque no sé de dónde van a sacar los hospitales», ironiza tras recordar que actualmente hay más de 54 facultades y están previstas otras cuatro más para 2026 (dos públicas y dos privadas).

formación médicos
Un sanitario utiliza las instalaciones del Hospital Virtual de Valdecilla en Santander. EFE/ Pedro Puente Hoyos

Convenios que garantizan las prácticas

Los centros privados buscan firman convenios con grupos de hospitales privados para garantizarse las prácticas de formación de los futuros médicos.

Es el caso de la Universidad Camilo José Cela (UCJC) y HM Hospitales en Madrid, de donde nació en 2021 UHMED (Centro Universitario adscrito). Su decano, José Barberán, incide en que cada año forman a cien médicos dentro de sus hospitales desde el primer año de carrera y en algunos casos, como en el de Montepríncipe, el centro docente está casi integrado dentro del hospital.

«Desde primero ya hacen rotaciones con los celadores, para aprender como llevar a los enfermeros, tratar urgencias o hacer reanimaciones cardiovasculares. En los siguientes cursos se incorporan a los equipos médicos y rotan por todos los servicios».

¿Cuándo pisa el alumno un hospital?

En las facultades públicas, habitualmente los estudiantes empiezan a acudir al hospital en tercero de carrera, aunque en algunos centros -sobre todo privados- ya tienen contacto desde primero, especialmente en Atención Primaria.

El tiempo de prácticas va variando según los cursos y mientras en la Facultad de Medicina de la Rey Juan Carlos el estudiante de cuarto desarrolla todo el curso dentro del hospital (clases teóricas y prácticas), en otras facultades hacen el rotatorio más intenso a partir de quinto y sexto.

«Hay bastante variabilidad; en la Complutense empiezan en tercero porque es cuando tienen formación suficiente. Al final supone un contacto con el paciente y un acceso a información sensible», recuerda el decano de Medicina de la UCM.

Sofía, de 21 años, tiene doble experiencia, en la pública y en la privada, y explica que empezó en la Universidad Francisco de Vitoria y en primero ya iba al centro de salud y al hospital para tener contacto con algunas especialidades.

«No tenía conocimientos pero me motivaba para seguir estudiando en momentos más difíciles», señala. En la Universidad Rey Juan Carlos, donde está actualmente, empezó a rotar en tercero «una vez a la semana en grupos de tres en tres y sobre todo se fomentaba hacer historias clínicas».

«Aprendimos mucho; nos lanzaron al paciente y había que poner a prueba lo que sabíamos», dice tras recalcar que en cuarto ha sido «más consciente de aplicar lo que estoy estudiando al ponerlo en práctica con el paciente todos los días».

La revolución de los simuladores

Los maniquíes de alta sensibilidad y las salas de simulación están revolucionando las prácticas en Medicina.
«Son una ayuda súper importante», reconoce el decano de Medicina de la Miguel Hernández de Elche, que considera que tanto las privadas como las públicas apuestan por ello.

Universidades públicas como la de Granada, la de A Coruña, la Autónoma de Madrid o la Miguel Hernández en Alicante disponen de grandes centros de simulación, que ya están en hospitales como La Fe de Valencia o Valdecilla de Santander.

El Hospital Virtual Valdecilla es, de hecho, pionero en Europa. El director médico del centro hospitalario Valdecilla, Ramón Herrería, destaca a EFE los beneficios que tiene la simulación en la formación de residentes porque con estas técnicas «el error supone una oportunidad pedagógica».

«El residente, antes de pasar a la acción y a la práctica clínica, puede experimentar con actores, con simulación en 3 D, con robots. Eso hace que gane mucha más confianza, tiene más destreza técnica», señala.

Y lo contrapone con el modelo formativo de hace décadas: «en mi época, tenías que hacer o muchas guardias o tener mucha suerte en ellas para encontrar casos de situaciones críticas, que es para lo que todos los profesionales del hospital tenemos que estar preparados».

formación médicos
Un sanitario utiliza las instalaciones del Hospital Virtual de Valdecilla en Santander. EFE/ Pedro Puente Hoyos

Desembolso de las privadas

Por su parte, las universidades privadas hacen fuertes desembolsos para la formación de los futuros médicos. En Navarra o en la Francisco de Vitoria hay centros de simulación, y el CEU San Pablo de Montepríncipe ha construido un hospital real con capacidad para 50 pacientes.

Incubadoras, aparataje de última tecnología y muñecos de hasta 90.000 euros que simulan adultos o neonatos son utilizados por estudiantes de Medicina, Enfermería, Farmacia, Psicología o Fisioterapia.

«Lo que es importante es que sepan cómo funciona un hospital desde una entrada en urgencias, pasando por el triaje y la clasificación hasta si el paciente tiene que ingresar en hospitalización o en la UCI de adultos o de niños», explica a EFE el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad CEU San Pablo, Tomás Chivato.

El decano de CUHMED también apuesta por los simuladores porque ayudan a adquirir competencias antes de «tocar» al paciente, como por ejemplo en intubación, aunque insiste en que «la simulación debe ser complementaria». Es importante «vivir el hospital y saber acompañar a un paciente».

Álvaro Trampal es el director del hospital de simulación del CEU, que tiene 23 salas, cada una de ellas motorizadas para que el alumno vea lo que practican sus compañeros desde otro habitáculo.

«Se trabaja con las simulaciones sobre el error como fuente de aprendizaje», añade. En el caso de Enfermería se enseña a mover a un paciente dentro de la cama o a manejar una membrana extracorpórea.

«Lo afronto con nervios y concentrado porque al final es bastante fiel a la realidad y creo que nos ayuda mucho», señala Miguel, estudiante de cuarto de enfermería en el CEU.

El presidente de la conferencia de decanos de Medicina cree que los estudiantes adquieren habilidades clínicas «mucho mejor que los que van a hospitales de forma pasiva» y encima «sin ningún riesgo para el paciente». Cogen confianza al tiempo que «disminuye el problema de exceso de estudiantes».

Mónica, estudiante de cuarto de Medicina en la Universidad Francisco de Vitoria, reconoce que las prácticas de simulación con maquetas o muñecos la han preparado para saber tratar muchas patologías.

La entrada Así se forman los futuros médicos: simuladores y muñecos contrarrestan prácticas donde solo se mira se publicó primero en EFE Salud.

Seguir leyendo

Ciencia y Salud

¿De qué avances y estrategias contra el cáncer hablaremos en 2026?

Publicado

el

Prevenir es la principal estrategia contra el cáncer, pero cuando la enfermedad aparece lo principal es detectarla cuanto antes para posibilitar su curación, pero también para evitar la recaída y frenar la metástasis. La investigación seguirá dando pasos en 2026 profundizando en los mecanismos de actuación del cáncer, definiendo la eficacia de las vacunas ARNmensajero o haciendo llegar las terapias innovadoras a nuevos tumores, entre otros avances.

En España, los nuevos diagnósticos de cáncer en 2025 siguen en aumento hasta alcanzar los 296.103, un 3,29 % más que el año anterior, según el informe «Las cifras del cáncer en España» de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), algo que se debe al aumento de la esperanza de vida y a la mayor detección.

Además, el cáncer es la principal causa de muerte en España en 2024, con 115.578 defunciones, el 26,5 % del total, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los avances contra el cáncer no aparecen de un día para otro, son fruto de muchos años de trabajo de la investigación básica, en los laboratorios, y de la investigación clínica, en la que participan los pacientes.

En 2026, se seguirá profundizando en la forma de actuar del cáncer para poder atajarlo con nuevas estrategias, se pondrá el foco en cánceres más agresivos y complicados de atacar, como el de páncreas, sin olvidar los que más afectan a la población, como el colorrectal, el de mama o el próstata, además del tumor de pulmón, el de mayor índice de mortalidad.

Y la llegada del cáncer a personas cada vez más jóvenes abre estudios para conocer la interacción del genoma con hábitos de vida poco saludables, con los disruptores endocrinos y la contaminación ambiental.

Estos son algunos de los avances en cáncer de los que se seguirá hablando en el nuevo año.

Anticuerpos conjugados, el caballo de Troya

Los anticuerpos conjugados consisten en un anticuerpo monoclonal que se dirige contra una diana concreta del tumor y lleva una carga de quimioterapia que se libera dentro de la célula tumoral, actuando como un auténtico caballo de Troya.

Su uso en algunos tumores metastásicos abren nuevas vías terapéuticas en casos resistentes a otros tratamientos.

“En cáncer de mama metastásico su uso está asentado, especialmente en tumores HER2 positivos, HER2-low y en algunos subgrupos de enfermedad triple negativa”, explica a EFE Salud la oncóloga Rebeca Lozano, secretaria científica de SEOM.

Los siguientes pasos que se están viendo en los conjugados en cáncer de mama son prescribirlos en fases más precoces de la enfermedad, tanto antes como después de la cirugía.

Además, en pacientes con cáncer de mama HER2 positivo con enfermedad residual tras quimioterapia, se ha demostrado que pueden reducir el riesgo de recaída.

“El uso de anticuerpos conjugados es una realidad también en otros tipos de tumores, como el carcinoma urotelial o el cáncer de pulmón. Paralelamente, se están desarrollando anticuerpos conjugados de segunda y tercera generación, con diseños más estables, cargas citotóxicas optimizadas y nuevas dianas, para ampliar su aplicabilidad», explica la doctora.

“El reto ahora -añade la secretaria científica de SEOM- es manejar las toxicidades, como la neumonitis o la neuropatía, que pueden limitar su uso en etapas mas tempranas”.

investigación cáncer mama
Foto cedida

Las CART-T y su futura llegada a los tumores sólidos

La terapia con células CART-T ha supuesto un cambio radical en tumores hematológicos (leucemias y linfomas), donde logran respuestas profundas y duraderas.

Su mecanismo consiste en reprogramar los linfocitos T del propio paciente, sus defensas, para reconocer y destruir células tumorales, lo que ha demostrado una eficacia que no se había visto previamente en este tipo de cánceres de la sangre que no responden a otros tratamientos.

Pero todavía su aplicación no ha llegado a los tumores sólidos: “La investigación es muy activa pero todavía está en fases iniciales”, señala la oncóloga del Hospital Universitario de Salamanca.

“Persisten barreras importantes como la heterogeneidad tumoral, la dificultad de las CAR-T para penetrar en el microambiente tumoral y el riesgo de toxicidad si la diana no se expresa exclusivamente en las células tumorales”, menciona la doctora en relación a algunas de las trabas que todavía intenta desentrañar la investigación.

Las vacunas contra el cáncer, como la de ARN mensajero

En este momento, la gran mayoría de las vacunas contra el cáncer están en fase experimental. Las que sí se utilizan de forma preventiva son las que sirven para frenar algunas infecciones que a largo plazo pueden causar cáncer, como la del virus del papiloma humano o la hepatitis B.

Entre esas vacunas en experimentación está la del ARN mensajero, que utiliza la misma tecnología que las vacunas contra el coronavirus SARS-CoV-2, que en 2020 causó la pandemia de covid, y que han permitido salvar a la gran mayoría de la población de enfermedad grave y muerte.

El investigador Pedro Berraondo, del Cima Universidad de Navarra, en declaraciones a EFE, explica que estas vacunas terapéuticas ‘enseñan’ al sistema inmunitario a identificar y atacar las células cancerosas, a partir de los neoantígenos (proteínas específicas de ese tumor en cada paciente) lo que permite que la vacuna sea personalizada.

La aplicación que más rápido está avanzando es como adyuvante tras extirpar un tumor para evitar su recurrencia.

Seguirán los avances en 2026 en estas vacunas contra el cáncer, con investigaciones más adelantadas en melanoma o páncreas y con ensayos en marcha para pulmón o colon.

¿Cuánto nos queda por conocer de la genómica del tumor?

La oncología de precisión ya está implantada en la práctica clínica. Se trata de conocer el perfil genómico de cada tumor para seleccionar el tratamiento más adecuado e individualizado para el paciente.

Para la secretaria científica de SEOM, “aunque disponemos de múltiples dianas, mutaciones, amplificaciones, fusiones…identificables mediante paneles de secuenciación, todavía el mapa está lejos de estar completo”.

¿Qué falta?

• Tumores como el cáncer de páncreas o el glioblastoma siguen sin tener dianas realmente eficaces.
• En ocasiones identificamos alteraciones genómicas para las que no existe aún un fármaco disponible.
• La heterogeniedad intratumoral continúa siendo un problema: un mismo tumor puede contener clones de perfiles genómicos distintos que condicionan respuestas y resistencias.

Progresos en el diagnóstico del cáncer para 2026

Si se detecta el cáncer en fases iniciales es más fácil combatirlo porque en la mayoría de los casos se logra la curación al estar localizado.

Contar con técnicas más eficaces y menos invasivas de diagnóstico es otro de los desafíos y una de ellas es la biopsia líquida.

“La biopsia líquida es una herramienta clínica real, cuyo uso principal es orientar el pronóstico y ayudar en la toma de decisiones de tratamientos en pacientes con cáncer mediante el análisis de ADN tumoral circulante (ctDNA)”, indica la secretaria científica de SEOM.

Ahora se aplica en el cáncer de mama hormonodependiente o luminal, ya que el ADN del tumor circulante puede anticipar la progresión antes de que sea visible mediante pruebas de imagen, permitiendo el cambio de tratamiento de forma más precoz.

Pero también es eficaz en el carcinoma urotelial múscuo-invasivo, donde la persistencia de ctDNA tras la cirugía ayuda a identificar a los pacientes de mayor riesgo, que podrían beneficiarse de un tratamiento con inmunoterapia tras la cirugía.

“La implementación clínica aún tiene barreras –estandarización de técnicas, acceso y financiación- que habrá que resolver para su adopción rutinaria”, señala la especialista.

Otras líneas de investigación: la inteligencia artificial

Los avances en cáncer en 2026 seguirán su curso en otros campos.

Uno de ellos es la inteligencia artificial que está permitiendo analizar imágenes, datos clínicos y genómicos. Puede ayudar a detectar tumores antes, clasificar mejor los subtipos tumorales y predecir respuesta a tratamientos.

“El potencial de la inteligencia artificial es enorme, pero requiere datos de calidad, transparencia y un uso responsable: no sustituye el criterio clínico”, asegura Rebeca Lozano.

inteligencia artificial oncología
Fotografía extraída de un vídeo sobre la presentación de una radioterapia respaldada por inteligencia artificial en el Departamento de Oncología Radioterápica del Hospital de la Charite de Berlín (Alemania). EPA/Clemens Bilan 

También se seguirán dando pasos en la inmunoterapia, los fármacos que estimulan el sistema inmune del paciente, que ha ya supuesto un cambio de paradigma en tumores con estadios avanzados, especialmente en pulmón o melanoma.

«La inmunoterapia es uno de los grandes pilares del tratamiento de la enfermedad avanzada en muchos tipos tumorales, pero su uso en fases más tempranas está cambiando el curso de tumores con alto riesgo de recaída», puntualiza.

La oncóloga destaca que los avances en cáncer para 2026 van más allá de la ciencia, también se debe progresar en la vida integral del paciente y en su calidad de vida.

El creciente número de supervivientes sitúa en primer plano la rehabilitación, la salud mental, la actividad física y la reintegración laboral, además del seguimiento de los efectos secundarios, como la cardiotoxicidad, y el cáncer en personas de edad avanzada.

“Tratar el cáncer implica también acompañar al paciente en todo el proceso, minimizando secuelas físicas y emocionales”, concluye Rebeca Lozano, de SEOM, como otro de los avances contra el cáncer de cara a 2026.

La entrada ¿De qué avances y estrategias contra el cáncer hablaremos en 2026? se publicó primero en EFE Salud.

Seguir leyendo

Ciencia y Salud

12 propósitos sexuales en 2026

Publicado

el

«Hoy, primer día del año 2026, quiero compartir contigo doce propósitos sexuales para que reconectes con tu cuerpo, erotices la rutina con tu pareja y disfrutes de una sexualidad plena, a tu gusto, más allá de las típicas metas laborales o de las bienintenciondas ideas que fijamos para mejorar nuestra salud y bienestar», plantea Lisbeth Calzadilla Meré.

«Hablamos de una guía íntima para empezar 2026 con más placer y menos presión en todos los sentidos. El objetivo se concentra en que vivas una sexualidad libre, lúcida y disfrutada», apunta la sexóloga, sex coach y periodista.

Por ti y por tu pareja, disfruta y goza, si es tu deseo, de estos 12 propósitos sexuales para 2026:

  • Explora tu cuerpo. Date tiempo para tocarte, descubrirte y preguntarte: ¿qué me gusta hoy?
  • Reconcíliate con tu deseo, sea cual sea. Tener mucho o poco, no te juzgues; escúchate.
  • Habla con tu pareja sobre lo que necesitas. La comunicación es y será vital en tu vida sexual.
  • Usa lubricante (si lo necesitas) sin culpa ni excusas, porque es una herramienta del placer.
  • Lee y escucha relatos eróticos. Erotizar la mente también es parte del juego sexual.
  • Invierte en juguetería o cosmética erótica. Experimenta y descubre sensaciones nuevas.
  • Amplía tu mapa del placer. Explora con besos, masajes, caricias… ¡La penetración no es el principio y el fin de las relaciones sexuales de la pareja!
  • Cuida tu salud sexual. Consulta a tu ginecóloga, al fisioterapeuta de suelo pélvico o, si lo necesitas, habla con una sexóloga.
  • Rompe cualquier mito sexual que aún te pese. El que sea… Hazlo, si te agrada, y libérate.
  • Concédete el permiso para decir NO cuando algo no te ofrezca placer.
  • No te olvides de que la sexualidad carece de fecha de caducidad. Tu cuerpo cambia, sí, pero el placer continúa estando ahí por y para ti.
12 propósitos sexuales en 2026

Lisbeth, ¿cómo puedo aplicar estos propósitos sexuales para mejorar mi relación con Michel en 2026?, pregunta Carolina.

No se trata de cumplir todos tus deseos y propósitos, o los que yo te propongo, ni de hacerlo al instante, por supuesto. Los propósitos son guías, no obligaciones.

Elige, primero, aquellos que más resuenen en tu cabeza, los que te apetezcan, y permítete, sin duda, cambiar de idea más adelante. La clave está en abrir un gran espacio al deseo y a las novedades positivas… Deja que tu sexualidad evolucione contigo y disfrútala.

Este 2026, no te olvides de ti. Tu placer, tu cuerpo y tu deseo también importan y merecen cuidados, exploración y disfrute. Así que, este año, pon tu bienestar erótico en la lista de prioridades. Redescúbrete. Cuídate. Juega. Aprende. Y sobre todo… ¡Vive!

Pero recuerda, el sexo siempre debe ser libre, sano y seguro tanto para las mujeres como para los hombres.

La sexóloga, sex coach y periodista, Lisbeth Calzadilla Meré, forma parte del equipo Sexperimentando que dirige la psicosexóloga Nayara Malnero, terapeuta experta en relaciones de pareja.

La entrada 12 propósitos sexuales en 2026 se publicó primero en EFE Salud.

Seguir leyendo

Más Leidas