“Es clave que lo entendamos así puesto que siempre que diagnostiquemos un tumor debemos ser capaces de escribir sus apellidos… Sin esos apellidos seríamos incapaces de ofrecer un tratamiento personalizado y de precisión a cada paciente”, recalca el oncólogo médico.
“Por tanto, el cáncer se conforma como un conjunto de retos de tal envergadura que no nos queda más remedio que aprender a diagnosticarlo y tratarlo mejor de lo que lo hacemos actualmente”, establece
Principios y valores médico científicos como éste son algunos de los méritos por los que Luis Paz-Ares ha recibido el XXIV Premio Nóvoa Santos que concede la Asociación de Médic@s Galleg@s (Asomega).
“Paz-Ares es un médico que representa muy bien la síntesis entre talento y esfuerzo, rigor y pasión, vocación y compromiso”, destacó el presidente de Asomega, el Dr. Julio Ancochea Bermúdez, también jefe de servicio, pero de Neumología en el Hospital Universitario de La Princesa de Madrid.
“Y no sólo es un ejemplo en investigación, también sobresalen su coherencia, su sentido común o su amor a la medicina… Y, por encima de todo, su pasión clínica y humana hacia las personas enfermas de cáncer”, dijo el Dr. Ancochea en declaraciones a EFEsalud minutos antes de que el premiado recogiera su garlardón.
En un acto institucional que se desarrolló en el salón artesonado del Pazo de Fonseca de Santiago de Compostela el pasado viernes 20 de junio, que reunió a diferentes autoridades políticas, sanitarias y académicas de Galicia, se ensalzó al unísono su rigor científico, su compromiso humanista y su vocación universal.
Sus sólidas bases médico científicas no excluyen que a su vez haya participado en más de 300 ensayos clínicos, en 60 proyectos de investigación financiados por agencias oficiales o que haya publicado sistemáticamente en las revistas más importantes de la biomedicina, como New England Journal Medicine, Lancet o Nature Medicine.
“Es un auténtico líder -subraya el Dr. Ancochea-, que sabe conjugar esa vanguardia científica con la cercanía, con la pasión, con la apuesta por las nuevas generaciones. Luis, realmente, es un ejemplo de la medicina gallega y española, con una proyección internacional de la que todos tenemos que sentirnos orgullosos”.
Al finalizar el acto, repleto de discursos, todavía con los focos encendidos y algunos abanicos revoloteando entre los y las invitadas, el oncólogo médico de gala no pudo reprimir su alegría, ni quiso, por haber recibido una medalla de peso recetada por sus colegas de profesión.
“Como médico gallego estoy realmente muy contento tras recibir el Premio Nóvoa Santos. Colma mi orgullo y quiero agradecérselo, sin duda alguna, a todas las personas que han hecho posible este reconocimiento, mis compañer@s de trabajo, sin los cuales no hubiera sido posible”, señaló el Dr. Luis Paz-Ares a EFEsalud.
El oncólogo médico Luis Paz-Ares es un ferviente devoto de la lucha contra todo tipo de tumores malignos, que llamamos cáncer.
“De hecho, el cáncer ya no existe, sino que existen muchos cánceres, más de un millar enfermedades. Es clave entenderlo así porque siempre que diagnosticamos un tumor debemos ser capaces de escribir sus apellidos”, razona.
“Sin esos apellidos seremos incapaces de ofrecer un tratamiento oportuno, personalizado y de precisión a cada paciente y sus familias”, recalca el médico nacido en la pontevedresa Vilagarcía de Arousa.
“Por tanto, el cáncer se conforma como un conjunto de retos de tal envergadura que no nos queda más remedio que aprender a diagnosticarlo y tratarlo mejor de lo que lo hacemos actualmente”, establece.
En su discurso de aceptación del Premio Nóvoa Santos, que se ha centrado en el futuro de los cuidados oncológicos, aseguró que su labor, sin desemerecer ninguna otra, se asemeja a la de un director de orquesta que mueve la batuta, pero en el ámbito hospitalario.
“Sin este equipo multidisciplinar, complejo, resulta imposible tratar las alteraciones moleculares de un tumor, y para ello necesitamos capacidades y habilidades que trascienden al oncólogo clásico. Una red sincronizada consigue mejores resultados”, defendió papel en mano.
La propuesta “Mission on cancer” de la UE para 2030 es que el 90 % de los enfermos sean tratados en centros integrales de cáncer.
“Los centros especializados tienen que disponer de equipos multidisciplinares más capacitados, el expertise, con formación e investigación continuas, con la infraestructura suficiente para que tod@s l@s pacientes obtengan los mejores resultados”, resalta.
Y nos recordó a los presentes y a los ausentes su preocupación por la equidad en el acceso a los tratamientos más avanzados.
Si hablamos de cáncer por fumar, los datos apuntan que el hábito tabáquico es el responsable de hasta un 90 % de los tumores que tienen origen en el humo cancerígeno.
“Si fuésemos inteligentes y elimináramos el tabaquismo quizá acabaríamos de golpe con alrededor del 35 % de todo tipo de cánceres y, por ende, de hasta un 90 % de los tumores que se desarrrollan a nivel pulmonar”, expuso.
Y cuando le preguntamos por este tipo de pacientes no tuvo duda en la respuesta.
“Con independencia de cuál sea el origen de su tumor, lo importante es que el paciente entienda la enfermedad, cuál es su pronóstico y los efectos secundarios a los distintos tratamientos… Nunca toca responsabilizarlos de su enfermedad”, asevera.
“No hace falta haber fumado para entender que las personas que fuman o han fumado son o han sido adictos al vicio de fumar y no viciosos. La clave es que dejen de fumar acompañándoles en todo el proceso y poniendo los medios necesarios para logren ese objetivo”, opina desde la experiencia de la consulta.
Doctor, usted significa esperanza para los pacientes, ¿pero qué significan los pacientes para usted?
“L@s pacientes son esenciales para todos los médicos, nuestra llave para dedicarnos a la medicina. Tanto es así que le garantizo que usted mismo dejaría el periodismo si tuviera la oportunidad de tratar a las personas con cáncer. Se consagraría a ellos en cuerpo y alma”, respondió el Dr. Paz-Ares.
Por último, antes de recibir los abrazos y los besos más cercanos mientras los técnicos recogían el material empleado en la retransmisión televisiva, el médico oncólogo nos dejó una de esas frases que resuenan a reiteración de las lecciones aprendidas.
“La inversión en investigación trae consigo más oportunidades para nuestr@s pacientes. El presente y el futuro en la lucha contra el cáncer sólo pueden pasar por el diagnóstico precoz, por el screening de la población fumadora, por la prevención de las causas y por aumentar los tratamientos oncológicos personalizados”.
Gracias a médicos oncólogos como el Dr. Luiz Paz-Ares Rodríguez la supervivencia de l@s pacientes a los cinco años del diagnóstico de la mayoría de los cánceres se sitúa en el 60 % de los casos en España.
Reencuentro con la Dra. María Luz Couce Pico, ganadora del XXIII Premio Nóvoa Santos de Medicina en 2024.
Antes de asistir al acto de entrega del Premio Nóvoa Santos de este año, EFEsalud entrevistó a la jefa del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela bajo los arcos del claustro plateresco del Palacio de Fonseca de la capital gallega.
Rodeados de hortensias violáceas, la Dra. Luz Couce, también pediatra, investigadora, directora del idis, mujer y madre, todo a tiempo completo y a la vez, no ocultó sus “recuerdos inmejorables” de la entrega de su galardón en 2024.
“Es un honor y un orgullo recibir el Premio Nóvoa Santos de Medicina concedido por nuestr@s compañer@s de la Asociación de Médicos y Médicas Galleg@s (Asomega); galardón que entregó, en mi caso, el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda”, dice con ojos cantarines.
“Aunque siga con mis quehaceres diarios a nivel asistencial, científico y familiar, y haya recibido algún reconocimiento más desde entonces, tengo que decir que ningún acto ha sido tan satisfactorio para mí como el Premio Nóvoa Santos, siempre preparado y celebrado con muchísimo desvelo y mimo”, afirma.
“Y este año, además de repasar los recuerdos imborrables que afloraron en el salón artesonado de este pazo histórico, universitario, disfrutaré sin perder detalle del acto de entrega del XXIV Premio Nóvoa Santos al Dr. Luis Paz-Ares Rodríguez, gran oncólogo médico y mejor persona”, subraya Luz Couce.
Los médicos y las médicas premiadas con el Nóvoa Santos a lo largo de los años, como la Dra. Pilar Rodríguez Ledo en 2021, o el año pasado la Dra. Couce Pico, y este año el Dr. Paz-Ares, son el espejo donde se miran las jóvenes investigadoras.
“Entre todos tenemos la obligación de mejorar la salud de la población un día sí y el otro también. Ese debe ser nuestro objetivo principal, por lo que la investigación tiene que ir de la mano de la excelencia asistencial. Es crucial”, concluye antes de dirigir sus pasos hacia la bancada de invitados.
El Premio Nóvoa Santos de Medicina de Asomega se acompasa con el tiempo de la Igualdad. En el historial de los premios, instaurados en 1996, figuran tres mujeres: la Dra. María José Alonso Fernández, en 2011, la Dra. Pilar Rodríguez Ledo, en 2021, y la Dra. María Luz Couce Pico en 2024.
En el acto también recibieron su parte del galardón los dos candidatos seleccionados por el Dr. Luis Paz-Ares, como indican las bases del Nóvoa Santos:
El proyecto de humanización de la asistencia sanitaria de Aspronaga, entidad coruñesa que atiende a personas con discapacidad intelectual. Su presidente, Nicanor Álvarez, recibió el premio de manos de Miguel Santalices Vieira, presidente del Parlamento de Galicia.
El trabajo de la joven investigadora Lola Rodríguez Nogueira, oncóloga gallega que desarrolla su carrera en el Hospital 12 de Octubre de Madrid, que está centrada en una tesis doctoral sobre el papel del microbioma en la inmunoterapia del cáncer de riñón. La encargada de entregarle el premio fue Ana Peiró, directora de Oncología de AstraZeneca.
Para concluir la jornada de sentimientos enraizados, el Dr. Julio Ancochea nos recordó que todo el mundo está en Galicia y que Galicia está en todo el mundo.
“Los médicos y las médicas galleg@s compartíamos inquietudes, proyectos, ilusiones, la pasión por la medicina, la pasión por la palabra. Pero compartimos algo más, el amor y la pasión por Galicia. Somos embajadores de Galicia y desprendemos galleguidade“, concluye el médico orensano de A Pobra de Trives.
El Premio Nóvoa Santos de Medicina que concede cada año Asomega es una garantía más de la supervivencia de la calidad asistencial en España.
“Hay personas que tienen que empezar de cero tras los incendios que han arrasado su vivienda y su medio de vida. Como ocurrió en la dana, cuando muchos perdieron también la vida y la de sus familias”, apunta en una entrevista con EFEsalud Miriam González, psicóloga del Grupo de Emergencias del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.
“Cuando una persona lo pierde todo, pierde hasta su identidad”, afirma la especialista con 25 años de experiencia en atender a víctimas y familiares de catástrofes, como los atentados del 11-M, el accidente aéreo de Spanair o el del ave de Santiago de Compostela.
Las secuelas emocionales que deja el fuego
Las personas que son víctimas de los incendios que este verano están asolando España pueden caer en una situación de ansiedad y depresión y “con alta probabilidad de acabar con estrés postraumático”.
Pueden sufrir miedo al fuego y, en general, a los fenómenos de la naturaleza que no se pueden controlar y si ese miedo permanece en el tiempo es cuando puede aparecer un trastorno de estrés postraumático.
La experta advierte de que muchas de estas personas también van a sufrir una repercusión en su salud física porque cargan con muchos problemas: económicos, laborales, sociales…
Empezar de cero cuando pierdes hasta la identidad
Salvar la vida de las garras del fuego es lo más importante, sin duda. Pero que esas llamas te dejen solo con lo puesto es un mazazo difícil de afrontar.
“Pierden hasta su identidad. Se preguntan quiénes son y no se pueden identificar como supervivientes”, apunta Miriam González.
También todos sus recuerdos han quedado reducidos a cenizas, fotografías y objetos irrecuperables que han formado parte de su trayectoria vital, sobre todo en las personas más mayores, gentes de los pueblos y de las aldeas de la España rural castigada por el fuego.
“Quedarse sin las fotografías es algo muy traumático, es el recuerdo en imágenes de toda una biografía y de personas que ya no están, de algo que ya no se va a repetir y que no vas a poder recuperar. Impacta y no nos damos cuenta hasta que lo perdemos”, explica la psicóloga.
Manuel García, vecino de la localidad de A Caridade, en el municipio de Monterrei (Ourense), ha perdido las propiedades que había construido durante toda una vida por el incendio. EFE /Brais Lorenzo
La mochila de emergencia preparada
La dana de Valencia, el apagón eléctrico en España y otras catástrofes han puesto el foco en la necesidad de tener una mochila de emergencia preparada con lo esencial: desde linterna, a pilas, documentación, dinero en efectivo, medicamentos esenciales o agua embotellada y alimentos en conserva.
Ese kit de supervivencia, comenta la psicóloga, también debe incluir una memoria USB con todos nuestros documentos escaneados, desde la escritura de la casa a la información bancaria que nos permita identificarnos legalmente.
Pero también, señala, ese lápiz de memoria debe contener las principales fotografías de nuestra vida escaneadas.
“Esas fotografías nos van a dar esa identidad y esa capacidad de superación. Cuando las volvamos a mirar, nos vamos a ir al pasado para ver de dónde venimos, dónde estamos y cómo reconstruirnos”, señala la especialista.
No caer en el olvido del apoyo institucional y social
“Además de una pérdida de identidad, hay una pérdida de recursos, hay una pérdida de esperanza” y ahí es donde es fundamental el apoyo social, el apoyo de las personas allegadas, el apoyo institucional y el apoyo en salud, subraya Miriam González.
Y cuando el fuego se apague y los medios de comunicación se vayan, las instituciones deben estar ahí, reconstruyendo una vida para los afectados, advierte.
La psicóloga destaca que muchos de los afectados son personas mayores que vivían en su entorno rural: “El trabajo de la administración es fundamental porque son pensionistas que lo han perdido todo, que no tienen capacidad física para tener una actividad que les permita volver a tener unos medios adecuados”.
Un colectivo vulnerable que también ha perdido su “entorno de seguridad” y esto produce “esa sensación de desesperanza, esa sintomatología depresiva que dificulta recomenzar una vida”, empezar de cero.
Los jóvenes tienen mucha más capacidad para reinventarse: “Cuando vamos cumpliendo años, nuestras estructuras mentales se van volviendo más rígidas, nos vamos acomodando, tenemos menos flexibilidad para el cambio…Son situaciones muy complejas, algunas de difícil recuperación”, manifiesta.
Un vecino de la aldea de Pareisás lucha contra en fuego en el incendio forestal de A Pobra de Trives (Ourense). EFE/Brais Lorenzo
Y ante esta situación generada por los incendios, que obliga a empezar de cero, también deben intervenir los profesionales sanitarios “ofreciéndoles un tratamiento de salud adecuado a las necesidades de cada persona”.
“Trabajamos para ir creando hitos de recuperación, diarios, semanales, mensuales…logros que demuestran que son capaces de reconstruir su vida.
No hay un protocolo de actuación común ante tantas situaciones personales diferentes pero sí en relación al momento de actuar.
“En el momento del incendio hay que darles siempre la información veraz que tengamos. Si ya lo han perdido todo, vamos a acompañarles en la toma de decisiones, a ayudarles a que lleven las riendas en una situación en la que no saben ni por dónde empezar”, explica la psicóloga del Grupo de Emergencias del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.
Y en medio de esa situación tan tensa y triste, encontrar pequeñas cosas agradables y positivas. Empezar de cero no es fácil, pero sí posible.
Para muchos, septiembre y la vuelta al cole es un momento positivo de reencuentro y aprendizaje; para otros, en cambio, puede ser un momento de especial tensión si son víctimas de acoso escolar y ciberacoso.
La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), ante el inicio del curso escolar, advierte de que el acoso en ese entorno es un problema en aumento y requiere implementar medidas de detección precoz y prevención desde el primer día de colegio, tanto en las aulas como en los hogares.
Muchas veces, son estos profesionales los que detectan casos de acoso en las consultas en menores a partir de 8 años.
Según datos del Estudio Estatal sobre la Convivencia Escolar en Centros de Educación Primaria, publicado en 2023 por el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar dependiente del Ministerio de Educación, hasta un 9,5 % del alumnado menor de 12 años dice haber sido víctima en alguna ocasión de acoso escolar y, un 9,2 %, de ciberacoso.
En Secundaria, casi el 20 % de los estudiantes dice haber vivido situaciones de acoso, según los datos de este informe citados por AEPap.
“El acoso escolar no es un problema nuevo. Sin embargo, la generalización del uso de pantallas en edades cada vez más tempranas y la consiguiente dificultad para vigilar estas conductas, ajenas a la escuela, pero relacionadas con ella, por cuanto implican al alumnado, favorecen los casos de acoso a través de medios electrónicos o ciberbullying”, explica Teresa Cenarro, vicepresidenta de AEPap.
Las señales de alerta y perfiles
Los pediatras citan algunas señales de alerta en niños y niñas y adolescentes como el empeoramiento del rendimiento escolar; los cambios de comportamiento llamativos, como irritabilidad o negarse a hacer actividades que antes les gustaban.
Cuando las situaciones de violencia se dan directamente en el entorno escolar, “pueden darse hallazgos físicos, como moratones o arañazos, pero también hay que estar atentos a si el material escolar está dañado o desaparece”, advierte la doctora.
Las somatizaciones incluyen vómitos, dolor abdominal, dolor de cabeza, angustia o ansiedad, así como problemas conductuales como tendencia al ánimo triste, mutismo selectivo y timidez extrema.
El perfil de la víctima de acoso es aquel con comportamientos extremos, muy impulsivos o muy tímidos; los que ya hayan vivido situaciones de violencia y aquellos con apariciencia física poco habitual, otros con obesidad, del colectivo LGTBI o con patologías.
Los acosadores son líderes negativos para el grupo, muestran falta de remordimiento y falta de empatía.
EFE/Moncho Fuentes
Dormir y comer, consejos para una vuelta al cole en septiembre
Por otra parte, los pediatras ofrecen consejos con el fin de que la vuelta al cole en septiembre sea más fácil en relación a la alimentación y al sueño.
Regular el sueño
Lo que más va a costar, probablemente, sea el despertar. Han sido más de dos meses en los que los escolares no han tenido horarios para irse a la cama.
En los quince días previos a la vuelta al cole uno de los consejos, según el coordinador del Grupo del Sueño de la Asociación Española de Pediatría (AEP), Gonzalo Pin Arboleda, es ir adelantando “lenta y progresivamente” los horarios de los niños con el fin de que el ritmo social sea más similar al que llevará a partir de septiembre.
Atención a los desayunos, almuerzos y meriendas
En cuanto a los horarios de las comidas y en lo que se ingiere, también habrá cambios con la vuelta al cole. No es lo mismo tener tiempo para desayunar que ir con la hora justa para hacerlo.
La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) recuerda que los desayunos de los niños son las comidas que tienden a contener más alimentos insanos, al igual que los almuerzos que se llevan en las mochilas para comer en el recreo, así como las meriendas, cuando salen del cole.
Para ayudar a las familias, la AEPap propone que a la hora de elegir el lacteo, se opte por leche o yogur y evitar “las cajitas preparadas tipo batidos, los petit y otros lácteos como natillas”. Lo mejor es ofrecer la leche sola.
EFE
En cuanto a la fruta, es mejor tomar la pieza entera o en batido (sin azúcar) antes que en zumo. Y entre los hidratos de carbono que la AEPAp denomina “buenos”, destaca el pan blanco o integral (no el de molde) y lo más sano es añadir aceite de oliva virgen extra.
Y para los bocadillos, los pediatras de atención primaria optan por alimentos no grasos, como atún en conserva, quesos poco curados o algún derivado cárnico poco graso como el jamón o el pavo, con aceite, tomate o lechuga entre otros vegetales.
La Comisión de Salud Pública, que integran el Ministerio de Sanidad y las comunidades, han optado por emitir dos documentos de recomendaciones por separado, y no solo uno, como venía haciendo desde 2021, para adaptar mejor la estrategia de vacunación a dos virus, de la covid y de la gripe, que no se comportan igual ni afectan de la misma manera a toda la población.
En la temporada 24/25, la covid ha circulado “a niveles bajos”, sin que haya producido ninguna onda epidémica, porque, a diferencia de la gripe, que es un virus estacional, “ha demostrado su capacidad para propagarse durante todo el año” debido a la aparición de nuevas variantes.
Durante el verano, aunque con un ligero repunte en las últimas semanas de julio y principios de agosto, la incidencia apenas ha sido de 64 casos por cada 100.000 habitantes en atención primaria (con los menores de 1 año y mayores de 70 con las mayores tasas), y de 1,7 en los hospitales, que se incrementó significativamente en personas de más de 70.
Tasas muy inferiores a las del mismo periodo de 2024, cuando alcanzaron 179,8 y 5, respectivamente.
La gripe también ha circulado con intensidad baja este invierno, aunque tuvo un periodo epidémico más amplio que el anterior y por eso se produjeron más casos.
El pico en atención primaria fue de 141,3 casos por 100.000 habitantes, siendo el grupo mayoritario el de menores de 15 años; en hospitales fue de 7,9 hospitalizaciones. Fueron los mayores de 60 los que más ingresaron y fallecieron por gripe.
Así, las recomendaciones de vacunación para una y otra cambian por primera vez porque “no todos los grupos de población tienen los mismos riesgos de complicaciones en caso de padecer gripe o covid-19”. Muchos coincidirán, en cuyo caso, como siempre, podrán ponerse ambas vacunas a la vez.
La campaña de las dos se iniciará la última semana de septiembre y durante el mes de octubre, aunque la vacuna de la covid puede administrarse en cualquier época del año tras una valoración individualizada.
Una sanitaria muestra las dos vacunas de gripe y covid con motivo del arranque de la campaña de vacunación. EFE/Toni Albir
Los grupos diana para la vacunación de covid y gripe
Gripe
Por el mayor riesgo de complicaciones o cuadros graves en caso de padecer esta infección:
Personas a partir de 60 años.
Niños de entre 6 y 59 meses.
Personas a partir de 5 años y hasta 59 con condiciones de riesgo como ser internas en centros de discapacidad, residencias de mayores e instituciones cerradas o tener enfermedades como diabetes, obesidad, enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias, inmunosupresión, cáncer, celiaquía, con implante cloquear o fumadores, entre otras muchas.
Embarazadas en cualquier trimestre de gestación y mujeres durante el puerperio.
Personas de 5 a 18 años que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico.
Para reducir el impacto y el mantenimiento de servicios críticos y esenciales:
Personal de centros y establecimientos sanitarios y sociosanitarios públicos y privados.
Trabajadores de servicios públicos esenciales, con especial énfasis en las Fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, bomberos, servicios de protección civil.
Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas con riesgo de complicaciones:
Personas que proporcionen cuidados domiciliarios y convivientes.
Personal y estudiantes en prácticas en centros sanitarios y sociosanitarios, públicos y privados, centros de menores, tanto de atención primaria como hospitalaria, así como personal de oficinas de farmacia.
Otros grupos:
Personal de guarderías y centros de educación infantil.
Personas con exposición laboral directa a animales o a sus secreciones en granjas o explotaciones avícolas, porcinas o de visones o a fauna silvestre.
Covid-19
Personas a partir de 70 años.
Personas con inmunosupresión.
Personas internas en centros de discapacidad, residencias de mayores y residentes en instituciones cerradas.
Personas a partir de 12 años de edad con inmunosupresión grave o pertenecientes a grupos de riesgo, como diabetes, obesidad, enfermedades crónicas cardiovasculares, enfermedad renal crónica en estadios 3, 4 y 5; hemoglobinopatías y anemias o hemofilia; receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples; enfermedad hepática crónica; enfermedades neuromusculares graves o trastornos que conllevan disfunción cognitiva.
Embarazadas en cualquier trimestre de gestación. Dada la limitación de las vacunas actualizadas disponibles en el control de la transmisión, el personal de centros y establecimientos sanitarios y sociosanitarios públicos y privados y los convivientes o cuidadores de personas de riesgo podrán tener acceso a la vacunación como medida de protección personal.