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Mundo Economía

Cómo intentará Merz esquivar el «freno de la deuda»

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Berlín (Euractiv.com/.es) –  A pesar de las dificultades, Alemania ha demostrado que es capaz de afrontar situaciones de crisis, incluso sin un gobierno estable: un ejemplo de ello es el acuerdo preliminar entre conservadores y socialdemócratas para reforzar la inversión en defensa, intentando esquivar temporalmente las estrictas normas presupuestarias.

Los líderes de la conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU/PPE), sus aliados bávaros de la Unión Socialcristiana (CSU) y los socialdemócratas (SPD/S&D), aún inmersos en las negociaciones para formar un nuevo gobierno de coalición encabezado por el previsible futuro canciller y el líder de la CDU, Friedrich Merz,  hicieron público el martes un acuerdo para relajar la tradicional prudente política fiscal alemana.

Propusieron una inyección financiera sin precedentes (1 billón de euros para la próxima década), a base de deuda, para reforzar la arquitectura de seguridad alemana, además de un plan para potenciar las infraestructuras e impulsar la maltrecha economía germana.

La cifra de un billón de euros supera la cantidad asignada por la UE para el fondo de recuperación post pandemia.

Estos son algunos datos de lo que ha trascendido hasta la fecha sobre el plan de la CDU y el SPD.

¿Qué se ha acordado?

Los líderes de ambos partidos han propuesto reformar el límite constitucional de déficit del país, el llamado “freno de la deuda”, que limita el déficit estructural de Alemania al 0,35% del PIB. Según ese plan, el gasto en defensa por encima del 1% del PIB quedaría exento de la norma.

Eso permitiría a Alemania financiar con deuda posibles aumentos del objetivo de gasto del 2% para defensa propuesto por la OTAN, lo que podría traducirse en un gasto extra de al menos 140.000 millones de euros adicionales al año a partir de 2028, casi el triple del actual presupuesto nacional de defensa.

Por otra parte, el acuerdo prevé la creación de un nuevo fondo especial extrapresupuestario por valor de 500.000 millones de euros que se dedicaría  – a modo de plan de estímulo- para reforzar las infraestructuras del país.

Además, tanto a CDU como el SPD quieren flexibilizar las estrictas normas de endeudamiento de los estados regionales alemanes (länder).

Los negociadores han acordado también crear una comisión de expertos que proponga una «modernización» a fondo del “freno a la deuda”. Su actualización debería estar lista para  finales de año.

Está previsto que las tres primeras medidas se logren gracias a las mayorías del antiguo parlamento alemán (aprovechando la composición del Bundestag previa a las últimas elecciones), antes de que dé comienzo el nuevo período de sesiones a finales de marzo.

¿Cuánto podría gastar Alemania?

Según el plan conjunto, en los próximos diez años se destinarán al menos 500.000 millones de euros a inversiones en infraestructuras, que en muchos casos están obsoletas y deterioradas. No obstante, no se mencionan cifras concretas en materia de defensa.

Sin embargo, varios medios de comunicación informaron de que los negociadores de la CDU y el SPD están analizando una estimación realizada por cuatro destacados economistas según la cual el país necesita invertir 400.000 millones de euros adicionales para reforzar su pilar de defensa en los próximos años.

Junto con el fondo especial 100.000 millones de euros para las fuerzas armadas, que expira en 2027, los programas de inversión a gran escala del país se elevarían hasta 1 billón de euros.

¿Se lo puede permitir Alemania?

El país tiene una elevada calificación y sus niveles de deuda están muy por debajo de la media de la UE (62,8%) tras varios años de políticas fiscales prudentes, lo cual  hace que la nueva deuda sea relativamente “barata”.

Aun así, un endeudamiento de tal magnitud tendría un impacto significativo. La agencia de calificación Moody’s calcula que el déficit de Alemania aumentaría hasta un 2,5% del PIB (aún por debajo de la media de la UE). La ratio deuda/PIB podría aumentar 5 puntos porcentuales en los próximos dos años.

Eso encarecerá la deuda alemana. Por ello los costes de endeudamiento del país subieron el miércoles (5 de marzo) ante la expectativa de un nuevo endeudamiento.

Pero el crecimiento a largo plazo generado por la inversión podría compensar el coste.

«Este aumento del gasto apoyaría el crecimiento económico más allá de 2026, la principal restricción crediticia de Alemania», aseguró el miércoles el Vicepresidente Senior de Moody’s, Steffen Dyck, que calificó ese hecho de «señal positiva».

¿Por qué es necesario?

Los líderes de ambos partidos admitieron que el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump,  de frenar  la ayuda militar a Ucrania fue un revulsivo para acelerar de cara a aprobar el acuerdo.

La persistente incertidumbre sobre el futuro apoyo de Estados Unidos a la seguridad europea, que tiene una baja financiación, puso sobre la mesa la posibilidad de una nueva inyección financiada con deuda.

En cuanto al plan de estímulo para las infraestructuras alemanas, Merz reiteró la necesidad de invertir para que la economía -que lleva dos años en recesión- se vuelva a reactivar. Muchas carreteras, redes ferroviarias y puentes se encuentran en un estado pésimo de conservación, tras varias décadas de abandono.

¿Por qué tanta prisa?

Las mayorías desfavorables en el recién elegido Bundestag han forzado a los negociadores de la CDU y el SPD a darse prisa en firmar el acuerdo mientras el “antiguo” Parlamento sigue todavía técnicamente “en sesión”, incluso antes de haber concluido las negociaciones para la formación de una coalición.

La formación de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) –segunda fuerza tras las elecciones- y la formación de la izquierda radical La Izquierda, que rechazan por motivos diferentes un aumento del gasto en defensa, tienen la llave para formar una minoría de bloqueo en el nuevo Parlamento para evitar cualquier cambio en la Constitución (sobre el “freno de la deuda”)

Pero para sacar adelante la propuesta, se necesitan los votos de ambos.

¿Ha adoptado Merz alguna posición sobre las medidas conjuntas de la UE?

Europa tiene que «hacer grandes esfuerzos muy rápido» para reforzar sus capacidades de defensa, comentó Merz esta semana. Con el nuevo paquete de inversiones, Alemania apuesta a «liderar rápidamente este camino, paso a paso», añadió. Pero no se pronunció sobre las medidas que se podrían tomar a escala de la UE.

Hasta la fecha, Alemania ha excluido apoyar más endeudamiento común en el bloque.

Sin embargo, la propuesta presentada el martes de esta semana por la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para movilizar  800.000 millones de euros para defensa va en la buena dirección, según declaró un portavoz del Canciller en funciones, Olaf Scholz (SPD).

¿Qué impacto tiene la medida para Ucrania?

El acuerdo entre la CDU y el SPD no brinda detalles sobre financiación adicional para Ucrania. En ese punto, Merz señaló que intentará convencer a Scholz para que libere 3.000 millones de euros extra en ayuda para Kiev votando una ampliación puntual del presupuesto ordinario. Scholz bloqueó ese plan alegando problemas de  financiación. Pero el miércoles (5 de marzo), un portavoz de Scholz indicó que el canciller en funciones podría estar dispuesto a reconsiderar más ayuda alemana para Ucrania si se presentan nuevas opciones de financiación.

Los próximos pasos

El nuevo Parlamento sesiona por primera vez el 23 de marzo, por lo que CDU y SPD disponen de menos de tres semanas para sacar adelante sus propuestas. Según un calendario provisional al cual ha accedido Euractiv, el Bundestag se reunirá en su antigua composición para una primera lectura de las propuestas el próximo jueves.

El proceso legislativo concluirá el martes 18 de marzo. El Bundesrat podría cerrar el acuerdo el viernes 21 de marzo.

¿Qué mayorías se necesitan?

Cada una de las propuestas requiere el apoyo de una mayoría de dos tercios tanto en el antiguo Bundestag -489 de 733 diputados- como en el Bundesrat, cuyos delegados son designados por los gobiernos regionales. Ello es necesario tanto para cambiar la Constitución en favor de la reforma del “freno de la deuda” como para crear un fondo especial exento de esa medida.

El bloque de centro-derecha CDU/CSU y el SPD puede sumar 403 votos en el Bundestag. Por tanto, necesitan el apoyo de 86 diputados de los liberales del FDP (que no lograron entrar al Parlamento tras las últimas elecciones) o de los Verdes.

 ¿Se aprobará?

Es muy improbable que el FDP acepte una reforma de las normas de endeudamiento que defendió enérgicamente frente a sus socios del anterior gobierno de coalición (SPD, Verdes y SPD).

Eso deja a los Verdes con la responsabilidad de la decisión.

Aunque en ocasiones anteriores el partido ecologista aseguró estar abierto a considerar una reforma del “freno a la deuda”, varios diputados de esa formación comentaron a Euractiv  que no desean arriesgarse a enfrentar problemas legales en aras de lograr una solución a corto plazo, entre ellos la aprobación del plan de estímulo.

La líder parlamentaria de los Verdes, Katharina Dröge, aseguró que el partido está abierto a negociar pero lamentó que Merz esté haciendo «exactamente lo contrario» de lo que dijo durante su campaña electoral: dar prioridad a los recortes presupuestarios frente al nuevo endeudamiento.

Cualquier aumento del gasto tendría que contemplar cuestiones relativas al cambio climático y las políticas de igualdad de género, entre otras, señaló.

En la CDU, de larga tradición fiscal conservadora, también hay una fuerte resistencia a la deuda y el déficit. Las juventudes del partido se manifestaron el martes por la noche en contra del plan.

Además, varios diputados de la CDU ya no tienen ataduras con el partido puesto que no formarán parte del nuevo Parlamento. Sin embargo, si los Verdes están de acuerdo, se necesitaría una “rebelión” interna importante en el seno de la CDU para frustrar los planes.

¿Es legal?

El Parlamento permanece legalmente en sesión y con capacidad para tomar decisiones hasta que se reúne una nueva Cámara en los 30 días siguientes a unas elecciones. Un ejemplo: En 1998 se recurrió a un parlamento saliente para aprobar el despliegue de fuerzas armadas alemanas en Kosovo.

Los críticos a la medida creen que ello equivaldría a comprometer de manera indebidamente al nuevo Parlamento que comenzará su andadura en breve. Otro argumento en contra es que los diputados no disponen de tiempo suficiente para examinar las propuestas, extremo que los tribunales alemanes han utilizado en anteriores ocasiones para paralizar la aprobación de nuevas leyes. La Izquierda ya ha amenazado con presentar una demanda.

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[Editado por EPD/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]

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Acuerdo comercial UE-Mercosur: algunos puntos clave

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Bruselas (Euractiv.com/.es) – Los Estados miembros de la Unión Europea (UE) aprobaron este viernes el controvertido acuerdo comercial entre el bloque europeo y Mercosur, pero el camino no está exento de dificultades. Estos son algunos de los elementos clave del controvertido acuerdo que marcará el debate político en las próximas semanas. 

¿Qué es el acuerdo?

El Mercosur es un acuerdo comercial entre la Unión Europea y los cuatro países del Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que juntos suman una población de alrededor de 295 millones de habitantes y el quinto PIB más grande del mundo.

El acuerdo eliminará gradualmente los aranceles a  más del 90 % del comercio bilateral. Las negociaciones comenzaron en 1999 con un acuerdo inicial en 2019, aunque el acuerdo político no se alcanzó hasta diciembre de 2024.

¿Por qué ha tardado tanto? 

El pacto ha sido siempre motivo de división entre los sectores económicos y los Estados miembro. Especialmente después de 2019, los cambios de gobierno y la evolución de los objetivos políticos en Europa y los países del Mercosur obligaron a los negociadores a buscar el momento más adecuado.

¿Qué incluye?

El acuerdo UE-Mercosur se divide en dos partes, cada una con un proceso de aprobación diferente. La primera es un acuerdo exclusivamente comercial: el Acuerdo Comercial Provisional (ACP). Es competencia exclusiva de la UE, lo cual significa que necesita la aprobación del Consejo de la UE y del Parlamento Europeo para entrar en vigor.

La segunda es un acuerdo de asociación más amplio: el Acuerdo de Asociación UE-Mercosur (AAEM). Incluye el comercio, pero también la inversión y la cooperación política. Debe ser ratificado por los parlamentos nacionales, un proceso que podría llevar años.

Los puntos de discordia

Los elementos más controvertidos están relacionados con el comercio. Para muchas industrias de la UE, el acuerdo es una clara victoria. Elimina los elevados aranceles a las exportaciones de la UE —incluidos los aranceles de hasta el 35 % a las piezas de automóvil y las bebidas alcohólicas— y levanta otras barreras comerciales.

Sin embargo, a cambio, la UE ha hecho concesiones a Argentina y Brasil, dos potencias agrícolas, al permitirles cuotas libres de aranceles para la carne de vacuno y de aves de corral, así como para otros productos «sensibles» como el arroz, la miel y el azúcar.

¿Por qué los agricultores lo rechazan?

Mientras que Buenos Aires y Brasilia consideran que las nuevas cuotas son modestas, muchos agricultores europeos temen verse «inundados» por productos del Mercosur.

Su preocupación es que los productores del Mercosur trabajan con normas laborales, de bienestar animal y medioambientales menos estrictas, mientras que los agricultores de la UE deben cumplir con regulaciones extensas y costosas, incluidas más restricciones sobre los pesticidas.

¿Qué ha hecho la UE para abordar este asunto?

Las asociaciones de agricultores y los ministros de Agricultura de la UE han presionado en reiteradas ocasiones durante los últimos años para que se incluyan salvaguardias y reciprocidad más estrictas en el acuerdo.

Desde entonces, se han abordado muchas de esas inquietudes. Las cláusulas de salvaguardia permitirán a la UE suspender las importaciones libres de aranceles de algunos productos si los mercados se ven sometidos a presión. Esas cláusulas se han endurecido en la última ronda de negociaciones entre los embajadores (Coreper) de los socios de la UE celebrada el lunes, según adelantó Euractiv.

La Comisión Europea ha reforzado los controles fronterizos para impedir la entrada de productos prohibidos en el bloque europeo y ha impulsado nuevas normas para prohibir las importaciones de cultivos tratados con pesticidas peligrosos vetados en la UE.

¿Por qué los Verdes y las ONG ecologistas lo rechazan?

Los grupos ecologistas y de izquierda rechazan el acuerdo, y han advertido de que podría impulsar la deforestación al fomentar una agricultura más intensiva y la extracción de recursos para la exportación. Los sectores más críticos temen que pueda socavar los derechos de las comunidades indígenas, muchas de las cuales se han pronunciado en contra del acuerdo.

El acuerdo se ha concretado al tiempo que grupos ecologistas y varios partidos políticos manifiestan su rechazo a los recientes cambios en la ley de deforestación de la UE. A esas inquietudes se suma el hecho de que los principales comerciantes de cereales brasileños se han retirado esta semana de un pacto destinado a proteger la Amazonia de la deforestación provocada por la soja.

¿Quién lo apoya?

Las industrias de la UE, desde la automoción y la maquinaria hasta los productos químicos y farmacéuticos, se beneficiarán de un mejor acceso al mercado del Mercosur. Alemania, la potencia automovilística de Europa, ha sido durante mucho tiempo uno de los principales defensores del acuerdo.

Los productores de alimentos y bebidas, más que los agricultores, también ven grandes oportunidades. Los exportadores prevén una creciente demanda de productos de mayor valor añadido, entre ellos el queso, el chocolate, el vino y las bebidas espirituosas.

El acuerdo también incluye una muy generosa lista de productos alimenticios y bebidas de la UE —alrededor de 340 en total— que protege de las imitaciones a productos emblemáticos como el queso manchego español o el champán francés.

Más allá de la necesaria diversificación que necesita la UE, en el marco de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, se considera estratégico estrechar los lazos geopolíticos con un bloque económico importante como es el Mercosur.

¿Qué pasos se darán ahora?

Está previsto que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firme el acuerdo en Paraguay, que actualmente ocupa la presidencia rotatoria del Mercosur, a finales de la próxima semana. La ceremonia, inicialmente prevista para el lunes 12, posiblemente se producirá después del miércoles debido a cuestiones logísticas.

Pero el proceso todavía no ha terminado.

Aunque el Parlamento Europeo no puede modificar el texto, ahora debe aprobarlo o rechazarlo. En ese sentido, se prevé que el debate sea reñido, ya que los eurodiputados votarán más en función de los intereses de sus países que de sus grupos políticos.

Antes de ese momento, los eurodiputados votarán si remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) para que emita un dictamen jurídico. La medida fue propuesta en noviembre por un grupo de 145 eurodiputados, pero fue bloqueada temporalmente , después de que los líderes de los grupos políticos del Parlamento Europeo alegaran la necesidad de esperar la decisión del Consejo sobre el acuerdo. 

Si la impugnación ante el TJUE sale adelante, ello podría congelar el proceso de ratificación de la UE hasta que el alto Tribunal emita su dictamen. La votación podría tener lugar en la próxima sesión plenaria, que comienza el 19 de enero.

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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)

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Los países de la UE respaldan el acuerdo comercial con Mercosur

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Bruselas (Euractiv)- Los embajadores de la UE respaldaron el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, negociado durante mucho tiempo, durante un debate celebrado el viernes por la mañana, allanando el camino para la ratificación definitiva de un acuerdo negociado durante más de un cuarto de siglo.

Italia, decisiva para alcanzar la mayoría necesaria, finalmente respaldó el acuerdo. Según informó Euractiv, los países que votaron en contra del acuerdo fueron Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría, mientras que Bélgica se abstuvo.

Para ser aprobado por el Consejo, el acuerdo requería una mayoría cualificada de al menos 15 de los 27 Estados miembros de la UE, que representan el 65 % de la población del bloque. Dos fuentes diplomáticas informaron a Euractiv de que este umbral se alcanzó el viernes por la mañana.

El último paso es una votación mediante procedimiento escrito, que ya se ha iniciado y que finalizará a las 17:00 horas de esta tarde. En este proceso, los Estados miembros emiten sus votos por escrito en lugar de hacerlo en una reunión presencial de ministros.

Si se aprueba, la medida allanaría el camino para que la Comisión Europea firme el acuerdo la próxima semana en Paraguay, probablemente después del miércoles.

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(Editado por cm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)

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Acuerdo comercial con Mercosur: la postura de los países de la UE

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Bruselas (Euractiv)- Los países de la UE se preparan para decidir el destino del controvertido acuerdo comercial entre la UE y Mercosur en lo que se perfila como la votación más decisiva en años.

Chipre, que actualmente ocupa la presidencia rotatoria del Consejo, ha incluido formalmente el acuerdo en la agenda para su votación mediante procedimiento escrito el viernes. Esto significa que los Estados miembros emitirán sus votos por escrito en lugar de hacerlo en una reunión presencial de ministros. Si se aprueba, la medida allanaría el camino para que la Comisión Europea firme el acuerdo la próxima semana en Paraguay, probablemente después del miércoles.

Para que el acuerdo se apruebe, debe contar con el respaldo de al menos 15 de los 27 Estados miembros de la UE, que representen el 65 % de la población del bloque.

A continuación, exponemos algunas de las posiciones nacionales que determinarán el resultado de esta votación.

Es complicado: Italia

Italia tiene la clave para alcanzar la mayoría. Roma lleva mucho tiempo destacando las ventajas del acuerdo, pero en los últimos meses también ha pedido mayores garantías para los agricultores. La posición final de Italia sigue sin estar clara, aunque cada vez parece más probable que vote a favor.

Los funcionarios siguen revisando las garantías presentadas por la Comisión Europea esta semana, según declaró el jueves el ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, a Il Sole 24 Ore. Lo que aún falta es un acuerdo sobre cláusulas de salvaguardia más estrictas, añadió, que se debatirá en una reunión de embajadores antes de que se decida sobre el acuerdo general.

Un gran no: Irlanda, Polonia, Hungría, Francia 

El Gobierno centrista de Irlanda puso fin el jueves a semanas de especulaciones sobre su posición al oponerse oficialmente al acuerdo. El primer ministro Micheál Martin acogió con satisfacción las salvaguardias adicionales, pero advirtió de que no protegerían completamente a los agricultores locales de la competencia desleal.

Polonia ha sido uno de los oponentes más vehementes.El presidente Karol Nawrocki calificó recientemente el acuerdo de «catástrofe» e insistió en crear una minoría de bloqueo en el Consejo. 

Hungría también se ha opuesto sistemáticamente al acuerdo y confirmó el jueves que votaría en contra. «Bruselas vuelve a ignorar los intereses de nuestros agricultores», afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó.

Francia votará en contra del acuerdo, según afirmó el jueves el presidente Emmanuel Macron. París, opositor desde hace mucho tiempo, ha condicionado su apoyo a la exigencia de mayores garantías para los agricultores y una mayor reciprocidad. Aunque la Comisión ha tratado de abordar esas preocupaciones, Francia sigue sin estar convencida.

En cambio, el acuerdo se ha convertido en una prueba de la capacidad de París para plantar cara a Bruselas. Con las elecciones presidenciales de 2027 a la vuelta de la esquina, los partidos de extrema derecha están dispuestos a sacar partido de la ratificación del acuerdo.

A favor del Mercosur: España, Portugal, Alemania y los países nórdicos

No es de extrañar que España y Portugal se encuentren entre los mayores defensores de la firma del acuerdo comercial, dadas sus estrechas relaciones políticas y culturales con los países del Mercosur. El ministro de Agricultura español, Luis Planas, ha argumentado que cerrar el acuerdo es una obviedad tras 25 años de negociaciones. «Si Mercosur era necesario por sus propios méritos, ahora lo es aún más», afirmó el miércoles.

Alemania también ha impulsadoconstantemente el acuerdo comercial y es considerada por muchos como uno de los países que más se beneficiará de él. El acuerdo es especialmente interesante para los fabricantes de automóviles alemanes, que ahora se enfrentan a elevados aranceles en los países del Mercosur. 

Los países nórdicos de la UE Dinamarca, Finlandia y Suecia— también han respaldado durante mucho tiempo el acuerdo, lo que refleja su tradición favorable al comercio. Ahora, liberada de su función de presidencia del Consejo, Copenhague está presionando con más fuerza para que se ratifique. «Se necesitan nuevas oportunidades de libre comercio cuando otros quieren levantar barreras arancelarias… sobre todo para una economía pequeña y abierta como la de Dinamarca», afirmó el ministro de Agricultura danés, Jacob Jensen.  

Política interna: Austria, Bélgica, Países Bajos 

Los Países Bajos se tomaron su tiempo para decidir su posición. A pesar de ser un firme defensor del libre comercio y un importante exportador de productos agroalimentarios, el acuerdo con Mercosur resultó políticamente delicado para el partido agrario BBB, que forma parte del actual Gobierno en funciones. En noviembre, el gabinete confirmó su apoyo al acuerdo y,unas semanas más tarde, el recién constituido Parlamento respaldó la decisión. 

Austria está obligada a oponerse. Según la legislación austriaca, el Gobierno debe obtener la aprobación del Parlamento antes de firmar cualquier acuerdo comercial. En 2019, el Parlamento austriaco votó casi por unanimidad en contra del acuerdo entre la UE y Mercosur, alegando preocupaciones medioambientales y riesgos para los agricultores.

Bélgica se abstendrá debido a divisiones internas, ya que Flandes apoya el acuerdo y Valonia se opone a él.

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(Editado por adm, aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)

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