Connect with us

Ciencia y Salud

Todo lo que tienes que saber sobre los virus de la gripe

Publicado

el

Desde hace unas semanas, los virus respiratorios está acaparando la atención no solo por la decisión del Ministerio de Sanidad de hacer obligatorias las mascarillas en los centros sanitarios hasta que comience a bajar la incidencia, sino también porque en este año, la intensidad de la gripe ha aumentado respecto a temporadas anteriores.

Según los últimos datos publicados por el Instituto de Salud Carlos III, el porcentaje de muestras positivas es del 41 % y si bien disminuye respecto a la semana anterior, el nivel de transmisibilidad es muy alto en relación a las epidemias de gripe anteriores y posteriores a la pandemia del coronavirus.

Distintos virus de la gripe

No solo hay un tipo de virus de la gripe. Existen hasta cuatro- A, B, C y D-. Este último solo afecta a animales y el C tanto a animales como a humanos, pero es muy poco frecuente. Son el A y el B los que ocasionan las epidemias anuales, tal y como explica a EFEsalud la catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Barcelona, Ángela Domínguez.

Del virus que provoca la gripe A hay dos subtipos: el N1H1, que causó la pandemia de la gripe porcina en la temporada 2009-2010, y surgió de la combinación de segmentos de material genético de virus porcino, aviar y humano; y el otro es el H3N2, subraya la experta, quien también es coordinadora del grupo de trabajo sobre Vacunación de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE)

En esta temporada, el que más está circulando es el A y en concreto el subtipo N1H1.

También circula el B, pero en menor medida que el A. Y es que “cuando hablamos de la circulación de virus gripal -insiste Domínguez- no hablamos de uno solo sino que pueden estar circulando varios subtipos y tipos”.

El SARS-CoV-2 está bastante estable, aunque sigue ahí, y el virus respiratorio sincitial empieza a bajar su incidencia.

Del virus que causa la gripe B, hay dos linajes, uno que ya no está circulando y que es el yamagata y el otro es el victoria.

Los síntomas

Es complicado distinguir por los síntomas qué tipo de virus de la gripe es porque depende mucho de las características de la persona, tal y como indica la catedrática de la Universidad de Barcelona.

“En principio, la gripe A, concretamente el subtipo H1N1, podría ocasionar más gravedad que la B, pero depende mucho. No se puede decir que un subtipo sea más grave que el otro, porque depende de la temporada también y de la cepa que esté circulando”, apunta.

Los síntomas son similares y las diferencias no son relevantes. Hablamos de fiebre alta, dolor de garganta, de cabeza, de músculos y articulaciones, así como congestión nasal.

Y muy parecidos también a los de la covid, si bien ésta última puede incorporar los de la pérdida de olfato y gusto. Además, no siempre la fiebre está presente.

En personas mayores y con patologías crónicas puede incidir con más gravedad y puede desencadenar en neumonía, también puede afectar al sistema nervioso y producir encefalitis, así como al músculo cardíaco y provocar una miocarditis.

El mejor escudo, la vacuna

Para prevenirla existe el mejor escudo, que es la vacuna, y es tetravalente, es decir, protege frente a la gripe A y B, con sus respectivos subtipos y linajes (N1H1, N3H2, yamagata y victoria).

Según destaca a EFEsalud la secretaria de la Sociedad Española de Virología (SEV), directora del Centro de Gripe de la OMS y responsable del Laboratorio de Virus Respiratorios en el Centro Nacional de Microbiología, Inmaculada Casas, cada año cambia la vacuna de la gripe, en función de los virus que hayan circulado la temporada anterior.

FOTO EFE/Nacho Gallego

“En el centro de gripe de la OMS lo que hacemos es conocer cuánto se ha diferenciado la gripe que está circulando de la gripe o de las cepas que han puesto en la vacuna a la población. Siempre hay una tasa o una variación. Y ahora mismo estamos haciendo ese tipo de estudios y la que más está circulando es la N1H1, que está en la vacuna”, explica Casas.

No obstante, indica, aún no hay datos lo suficientemente precisos sobre cuántos grupos genéticos y antigenéticos están circulando en este momento, de cara a preparar la vacuna de la próxima temporada.

Para analizar y decidir la vacuna necesaria para la próxima temporada, los laboratorios de la OMS se reúnen en Ginebra a finales de febrero.

EFE/EPA/MARTIAL TREZZINI

“Este conocimiento virológico es lo que se hace para decidir si el virus hay que cambiarlo o no con respecto a lo que se ha vacunado este año en la en la población”, abunda Casas.

Tipos de vacunas

Y tal y como expone a EFEsalud el portavoz de la Asociación Española de Vacunología, el pediatra Fernando Moraga-Llop, hay dos grandes tipos de vacunas: las inactivadas (de virus muertos) y que se administran por vía inyectable y las de virus atenuados, que es la intranasal.

Las atenuadas contienen virus modicados en el laboratorio con el fin de debilitarlos. Ninguno de los dos tipos puede producir la enfermedad en personas sanas, pero mantienen su capacidad de estimular la producción de anticuerpos frente a ella.

En cuanto a la vacuna intranasal en Europa tiene una indicación exclusivamente para niños y adolescentes, desde los 2 a los 17 años, matiza Moraga-Llop. En Estados Unidos tiene una indicación más amplia.

¿Para quién está recomendada?

Según las recomendaciones actuales del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) deberían vacunarse los prematuros y la población infantil con condiciones en riesgo.

Además, el octubre pasado se aprobó la vacunación sistemática de la infancia entre 6 y 59 meses.

Las autoridades sanitarias consideran también grupos de riesgo a:

Personas de 60 años o más.

Embarazadas y mujeres durante el puerperio.

Personas menores de 60 años de edad con las siguientes condiciones de riesgo: enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias, incluyendo displasia broncopulmonar, fibrosis quística y asma; diabetes mellitus; enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico; enfermedad hepática crónica, incluyendo alcoholismo crónico; enfermedades neuromusculares graves; e inmunosupresión.

Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones, como los cuidadores.

Otros grupos en los que se recomienda la vacunación: son los fumadores, el personal sanitario, el que trabaja en servicios públicos esenciales como Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, bomberos y Protección Civil.

Y aunque estemos en enero y la campaña haya empezado a comienzos del otoño, Moraga-LLop indica que hay que vacunarse mientras el virus esté circulando.

La vacuna empieza a ser efectiva a partir de los quince días de su administración.

Medidas complementarias

Pero, además de la vacuna, hay otras medidas complementarias para evitar el contagio y las conocemos bien: la mascarilla, la higiene de manos y la ventilación de los espacios cerrados.

EFE/ Raquel Manzanares

Para la secretaria de la SEV, el uso del cubrebocas en centros sanitarios hasta que empiece a bajar la incidencia de virus respiratorios, tal y como ha decidido el Ministerio de Sanidad, es necesario.

“El otro día me contaban que en un hospital había muchísimas personas en Urgencias y muchísimas de ellas con cuadros respiratorios. Las mascarillas funcionan para controlar de alguna manera la expansión de estos virus respiratorios que son tan fácilmente transmisibles. Y cuando la gente está hacinada en unas urgencias no es porque estén bien de salud, y obviamente hay que proteger a los vulnerables”, señala Inmaculada Casas.

Y justifica su uso de forma excepcional por la incidencia de estos virus respiratorios como la gripe, obviamente, apunta, no habría que llevarla en el mes de agosto o cuando las cosas se vayan normalizando.

En el mismo sentido se pronuncia la coordinadora del grupo de Vacunas de la SEE, ya que si bien la vacuna es la técnica preventiva “más importante” de todas las que hay, “no es una técnica infalible” con lo que hay que acompañarla de medidas como, entre otras, el uso de la mascarilla.

La entrada Todo lo que tienes que saber sobre los virus de la gripe se publicó primero en EFE Salud.

Seguir leyendo

Ciencia y Salud

Enfermedades raras: casi el 50 por ciento son neurológicas

Publicado

el

Por

Las enfermedades raras son neurológicas en casi un 50 por ciento. El 20 por ciento de los casos de estas patologías poco frecuentes corresponden a enfermedades neuromusculares.

En el Día Mundial de las Enfermedades Raras, este año el 29 de febrero, la Sociedad Española de Neurología (SEN) ofrece información sobre estas patologías.

Enfermedades raras: algunos datos

Las enfermedades raras afectan a tres millones de personas en España y se han descrito más de 7.000 patologías de estas características. En todo el mundo hay más de 400 millones de personas que padecen alguna enfermedad rara.

Entre el 6 y el 8 por ciento de la población española puede verse afectada por una enfermedad rara en algún momento de su vida.

El 65 por ciento de las enfermedades raras son graves e invalidantes y, en casi un 50 % de los casos, afectan al pronóstico vital del paciente. El 85 % son crónicas. Solo entre un 5 y un 10 por ciento de estas enfermedades cuentan con algún tratamiento curativo.

Más del 35 % de las personas con enfermedades raras muestran los primeros síntomas de su enfermedad en la infancia o la adolescencia.

En España, una persona afectada por una enfermedad rara tarda de media unos 5 años en obtener un diagnóstico. El 20 % tarda hasta 10 años en ser diagnosticado.

Se considera que una enfermedad es rara cuando afecta a menos de 1 de cada 2.000 personas, aunque más del 80 % de las enfermedades raras que se han registrado en la base de datos europea sobre enfermedades raras y medicamentos huérfanos (Orphanet) afectan a menos de 1 personas por cada millón de habitantes.

Enfermedades raras neurológicas

El doctor Ángel Aledo Serrano, coordinador del Grupo de Estudio de Neurogenética y Enfermedades Raras de la SEN, destaca: «De las 7.000 enfermedades raras descritas, casi el 50 % son enfermedades neurológicas y, entre aquellas que no lo son, es común que se desarrolle algún tipo de sintomatología de carácter neurológico».

«Las enfermedades neurológicas raras son enfermedades poco comunes que afectan al sistema nervioso y generalmente son genéticas, degenerativas y suelen ser crónicas, graves e incapacitantes o incluso ponen en riesgo la vida de los pacientes», expone el doctor Aledo.

Los síntomas varían considerablemente dependiendo del trastorno específico, pero son habituales los problemas de movimiento, la pérdida de funciones cognitivas, debilidad muscular, problemas de coordinación, crisis epilépticas o problemas sensoriales, entre otros, señala la Sociedad Española de Neurología.

El 90 por ciento de las enfermedades raras pediátricas tienen manifestaciones neurológicas relevantes. Estas patologías son las responsables del 35 % de los fallecimientos de niños menores de un año y de más del 10 % de las muertes de 1 a 15 años.

La Red Europea de Referencia sobre Enfermedades Raras (ERN-RND) estima que más de un 60 % de los europeos que padecen una enfermedad neurológica rara aún no han sido diagnosticados.

Impacto en la calidad de vida de los pacientes y sus familias

El doctor Aledo remarca: «Junto con su alta mortalidad, las enfermedades neurológicas raras también suelen tener un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Las limitaciones físicas, cognitivas y emocionales pueden afectar a las actividades diarias, pero también las relaciones personales y la capacidad para trabajar».

En España, añade el neurólogo de la SEN, el 75 % de los afectados por una enfermedad rara tiene algún grado de dependencia y más del 50 % precisa apoyo en su vida diaria.

El doctor Aledo pide que se impulsen centros de referencia para estas patologías y formación específica para los profesionales sanitarios para reducir la demora en el diagnóstico. También plantea la introducción de la genómica para los diagnóstico, ya que el 80 % de las enfermedades raras son de origen genético.

Doctor Ángel Aledo/Foto facilitada por la Sociedad Española de Neurología

La entrada Enfermedades raras: casi el 50 por ciento son neurológicas se publicó primero en EFE Salud.

Seguir leyendo

Ciencia y Salud

¿Cuáles son las enfermedades raras en oftalmología?

Publicado

el

Por

Enfermedades raras en oftalmología. Estas patologías oculares afectan a menos de cinco de cada 1.000 personas y son una de las principales causas de discapacidad visual en los jóvenes, informa el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega (IOFV) en el marco del Día Mundial de las Enfermedades Raras, este año el 29 de febrero.

Este centro oftalmológico recibe más de 1.500 casos de enfermedades raras cada año.

La retinosis pigmentaria, la aniridia, la acromatopsia, el albinismo ocular, la enfermedad de Stargardt y el glaucoma congénito son algunas de las enfermedades raras oculares con mayor prevalencia.

Oftalmología: enfermedades raras y diagnóstico

El Instituto Oftalmológico Fernández-Vega informa de que desde la aparición de los primeros síntomas de las enfermedades raras oculares hasta su diagnóstico, pueden transcurrir aproximadamente cinco años. En el 20 % de los casos pueden pasar hasta 10 años o más.

La mayoría de las enfermedades raras oculares tienen una base genética, con antecedentes familiares de ceguera o de afectación ocular y, por lo general, se inician desde edades tempranas y no responden a los tratamientos iniciales.

La doctora Beatriz Fernández-Vega Sanz resalta: «La falta de información dificulta un diagnóstico y tratamiento oportuno, en caso de que lo hubiera, afectando a la calidad de vida de los pacientes. La investigación juega un papel fundamental en el desarrollo de los tratamientos efectivos y a la hora de precisar medidas preventivas que eviten la progresión de este tipo de enfermedades y que puedan derivar en daños irreversibles».

Tanto desde el Instituto como desde la Fundación Investigación Oftalmológica (FIO) realizan investigaciones para ampliar el conocimiento de estas patologías.

Actualmente investiga el uso de la fotobiomodulación para evitar o retrasar la muerte celular de tejidos como el endotelio corneal o la retina, entre otras acciones. Algunos investigadores participan activamente en el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER).

Prevalencia de las enfermedades raras «más comunes» en oftalmología

El origen de las enfermedades raras oculares puede estar directamente relacionada en la estructura de los ojos. Sin embargo, otras pueden tener su origen en otros órganos y afectar por igual a la salud visual.

Algunas de estas patologías oculares son:

Aniridia: 1 de cada 80.000 personas

La aniridia es la pérdida total o parcial del iris, el anillo que rodea la pupila y da color a los ojos. Los principales síntomas son fotofobia, visión borrosa y poca agudeza visual. También puede ser origen de otros problemas oculares como cataratas, glaucoma o estrabismo.

Acromatopsia: 1 de cada 30.000 personas

Es la incapacidad total para distinguir colores. Suele tener un origen genético y las personas que la padecen tiene una alteración en los conos, que son las células fotorreceptoras de la retina sensibles al color. Por ello, solo pueden ver los colores blanco y negro y distintos tonos de gris.

Glaucoma congénito: 1 de cada 27.800 nacimientos

Es la forma más común de glaucoma en la primera infancia, puesto que se manifiesta durante los tres primeros años de vida. Afectan en un gran porcentaje los dos ojos y los síntomas pueden ser fotofobia, lagrimeo excesivo, córnea agrandada y pérdida de la visión.

Albinismo ocular: 1 de cada 17.000 niños en el mundo

También de origen genético, se manifiesta en la retina y el iris, que suelen ser de colores inusuales muy hipopigmentados, como rosa, rojo o violeta. Los pacientes son propensos a sufrir trastornos en los ojos con mayor frecuencia como fotofobia, reducción de la agudeza visual y movimiento involuntario de los ojos (nistagmus).

Enfermedad de Stargardt: 1 de cada 9.000 personas

También conocida como degeneración macular juvenil. De origen genético, sus síntomas pueden presentarse en las primeras dos décadas de vida. Los más frecuentes son la pérdida progresiva de la visión central en ambos ojos, sensibilidad a la luz, puntos borrosos en el centro de la visión y dificultad de visión de los colores. La periferia, por lo general, no suele verse afectada.

Retinosis pigmentaria: 1 de cada 4.000 personas

Es la causa más frecuente de degeneración hereditaria de la retina. Diagnosticada por primera vez a finales del siglo XIX. Se produce por degeneración y apoptosis de los fotorreceptores, inicialmente por los bastones, con pérdida de campo visual periférico.

La terapia génica abre un camino de esperanza para el tratamiento de este tipo de patología, hasta ahora sin posibilidades terapéuticas, añade el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.

Prueba oftalmológica/EFE/Javier Liaño

La entrada ¿Cuáles son las enfermedades raras en oftalmología? se publicó primero en EFE Salud.

Seguir leyendo

Ciencia y Salud

Decálogo para alimentar la fertilidad

Publicado

el

Por

La infertilidad se define como la imposibilidad de conseguir un embarazo después de 12 o más meses de relaciones sexuales habituales sin protección, a raíz de problemas de salud en el sistema reproductivo masculino o femenino, afectando a millones de personas en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Te ofrecemos un decálogo de diez consejos sobre fertilidad.

Tanto en las mujeres como en los hombres, los factores ambientales y de estilo de vida (tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, obesidad y exposición a contaminantes ambientales) han sido asociados con menores tasas de fecundidad, apunta la OMS.

Según un reciente informe de esta organización, cerca del 17,5 % de los adultos (alrededor de uno de cada seis) padecen esterilidad en algún momento de su vida, un problema cuya prevalencia varía poco de una región a otra y es similar en los países de ingresos altos, medianos y bajos, explican desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Muchos casos de infertilidad se relacionan con alteraciones genéticas u hormonales, y algunos trastornos ovulatorios que se presentan en la mujer, pero numerosos estudios han demostrado que aspectos relacionados con el estilo de vida y la alimentación en la pareja también juegan un papel decisivo, añaden desde este centro médico.

Los especialistas de este Instituto han elaborado un compendio de pautas nutricionales, actualizadas con la última evidencia científica, a modo de guía para que las parejas que quieren tener hijos lleven una dieta saludable que mejore su capacidad de concebir, incluyendo alimentos, fitoterapia y suplementos alimenticios.

Decálogo para la fertilidad

Uno. Consumir más frutas y verduras ricas en antioxidantes.

La zanahoria, el arándano, el tomate y las coles (brócoli o coliflor) son ricas en estas sustancias que degradan unas moléculas llamadas radicales libres que pueden dañar los óvulos y los espermatozoides, según la nutricionista Andrea Marqués, del IMEO.

Dos. Aumentar el consumo de nueces y pescado azul, alimentos con un alto contenido de ácidos grasos omega 3.

De hecho, estos ácidos grasos ayudan a la maduración de los espermatozoides, en el hombre, y estimulan la ovulación, en la mujer.

Pareja utilizando un test de embarazo. Foto: IMEO.

Tres. Incluir en el menú semanal proteínas animales que aporten hierro, cuya deficiencia es un síntoma de infertilidad, y para evitar alteraciones en los niveles hormonales.

El pollo ecológico, la carne roja y algunos mariscos (almejas, mejillones y berberechos), pueden ser una buen opción, si se consumen con moderación, asegura la experta.

Cuatro. Consumir a diario productos lácteos, para asegurarse un correcto aporte de calcio.

La leche semidesnatada, los yogures y los quesos tiernos y frescos, contribuyen a estimular el sistema reproductor, según la nutricionista del IMEO.

Cinco. Antes y durante el embarazo es importante mantener unos niveles adecuados de ácido fólico.

El déficit de esta vitamina B afecta la cantidad y movilidad de los espermatozoides, mientras que en la mujer, el ácido fólico es imprescindible para el desarrollo del bebé.

Además, está presente en suplementos, verduras de hoja verde, cereales integrales y legumbres. El consumo de huevos ayuda a su correcta absorción.

Seis. Incluir en la dieta determinados alimentos a los que se atribuyen propiedades afrodisíacas.

Por ejemplo, el plátano, frutos del bosque, chocolate negro y vainilla, así como, la canela u hojas de damiana en infusión, dado que pueden contribuir a aumentar el deseo sexual, en el seno de la pareja.

Arroz integral con pollo ecológico. Foto: IMEO.

Siete. La fertilidad masculina se puede potenciar con aportes adecuados de:

Por ejemplo, zinc (pescado, marisco, huevos y lácteos), vitamina C (cítricos, frutas y verduras como el tomate o el kiwi) y selenio (cereales integrales y frutos secos), que contribuyen a mejorar la calidad del semen y su capacidad fecundadora, a través de distintos mecanismos, de acuerdo a esta misma fuente.

Ocho. El extracto de la raíz de la planta ‘maca andina’ aumenta, en los hombres, los niveles de testosterona, la cantidad de esperma útil y la movilidad de los espermatozoides.

Mientras que la L-Carnitina es un aminoácido que incide directamente en los procesos de formación, regeneración y maduración del semen, según el IMEO.

Nueve. Semillas de lino

«A la mujer en las etapas de concepción y embarazo, además de ácido fólico, le recomendamos la ingesta diaria de semillas de lino, porque contienen inositol, un compuesto orgánico que mejora la maduración de los ovocitos (células germinales femeninas)», señala Rubén Bravo, dietista y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Diez. Griffonia.

A ambos sexos se les aconseja tomar extracto de semillas de la planta ‘griffonia’, para controlar los niveles de estrés. Este vegetal africano tiene un alto contenido de aminoácido que incide en reducir los estados de ansiedad y depresión, mejorado la calidad del sueño y la reparación celular nocturna, según Bravo.

Mariscos tienen efectos positivos en la fertilidad. Foto: IMEO.

Las posibilidades del ayuno

«Aunque no hay estudios sobre esta cuestión, sería una hipótesis plausible suponer que el ayuno intermitente podría contribuir a mejorar los niveles de fertilidad, tanto en hombre como en mujeres”, opina Rubén Bravo.

Señala que existen indicios indirectos de este posible efecto beneficioso. “Este ayuno debería ser pautado y supervisado por un profesional cualificado, de manera individualizada e incluyendo una alimentación que apoye la mejora de la fertilidad, durante los períodos de ingesta del ayuno”, añade.

Por ejemplo, “sabemos que el ayuno reduce los niveles de inflamación, y mejora el sistema digestivo y la producción de insulina, entre otros factores que influyen positivamente en la fertilidad”, recalca Bravo.

El ayuno terapéutico lo realizaría la pareja durante el periodo de concepción.

Por ello, una vez se produzca el embarazo, la mujer abandonaría el ayuno y pasaría a una dieta de 5 comidas con fines de reforzar la gestación y el buen desarrollo del feto, concluye Bravo.

La entrada Decálogo para alimentar la fertilidad se publicó primero en EFE Salud.

Seguir leyendo

destacadas