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Ciencia y Salud

La fibrosis pulmonar de las enfermedades autoinmunes sistémicas

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«Pero sólo recientemente hemos podido profundizar en estas patologías gracias a los avances en tecnologías aplicadas, en técnicas de diagnóstico y en la disponibilidad de medicaciones eficaces», apunta la especialista del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (HUFJD).

Las enfermedades autoinmunes sistémicas (EAS) constituyen un grupo de procesos patológicos cuyo denominador común es la presencia de autoanticuerpos circulantes (proteínas del sistema inmune) capaces de causar equivocadamente diferentes deterioros en el cuerpo humano.

Las EAS más dañinas para el tejido intersticial pulmonar son las vasculitis sistémicas y las conectivopatías, como la artritis reumatoide (AR), esclerosis sistémica (ES), síndrome de Sjögren (SS), miositis inflamatorias idiopáticas (MII), enfermedad mixta del tejido conectivo (EMTC) o el lupus eritematoso sistémico (LES).

A la par, las enfermedades pulmonares intersticiales difusas (EPID), alrededor de 200 procesos heterogéneos, pueden converger, como vía final, en el desarrollo de fibrosis.

Unas EPID son de causa conocida y otras de causa desconocida; unas reflejan afectación exclusivamente en el pulmón y otras demuestran que el pulmón es un elemento más de deterioro en el contexto de alguna enfermedad sistémica.

En este sentido, la asociación de conectivopatía y EPID es más común en esclerodermia y miopatías inflamatorias idiopáticas.

Conferencia de la Dra. Olga Sánchez Pernaute, reumatóloga, sobre los efectos de las patologías autoinmunes sistémicas en el tejido conectivo pulmonar, enmarcada en el foro «Visionari@s: innovación y futuro en enfermedades respiratorias»

«A nivel etiopatológico, estas enfermedades lo que hacen es tener una pérdida de autotolerancia en la periferia: dermis, hipodermis, capas submucosas, membrana sinovial, paredes de los vasos sanguíneos, fluido seroso e intersticio pulmonar.

En esta área afectada por la inflamación se organiza una auténtica estructura linfoide terciaria (activación de la respuesta inmune humoral y celular), desarrollándose fenómenos de presentación antigénica y una expansión de clones linfocitarios autorreactivos (linfocitos T generados en el timo, órgano del sistema linfático).

Esto da lugar a que se genere una memoria y, por tanto, debemos saber que hay un riesgo aumentado de cronicidad y, consecuentemente, de que se desarrolle una fibrosis progresiva en el intersticio pulmonar, en este caso.

También, estas enfermedades autoinmunes van a cursar en brotes y remisiones, una realidad que enlaza con la intervención de la doctora Pérez Rojo, neumóloga, en su conferencia de visionarios: «El especialista debe saber cuándo y cómo tratar al paciente en cada momento evolutivo de la enfermedad».

Si tratamos al paciente con antifibróticos durante una exacerbación de la patología, podremos, en cierto modo, impedir su progresión y minimizar el daño de la fibrosis.

Son pacientes complejos porque cada enfermedad del tejido conectivo tiene mecanismos fisiopatológicos diferentes y existen múltiples fenotipos dentro de un mismo diagnóstico clínico; es decir, es una población altamente heterogénea.

De hecho, la presentación clínica de las EPI-EAS engloba tanto a pacientes asintomáticos como a otros con disnea grave.

Pero al final, la enfermedad que progresa negativamente compartirá mecanismos lesionales.

L@s especialistas, especialmente en neumología, están muy acostumbrad@s a ver estas estructuras al diagnosticar y tratar estas patologías pulmonares, puesto que, seguramente, son comunes a todas ellas.

Tanto es así que desde hace algunos años la cultura médico-científica ha establecido que la fórmula más eficaz para atender las intersticiopatías es el análisis clínico multidisciplinar.

Y cabe destacar que, una vez cribados y sobre todo descartados los agentes etiológicos más frecuentes, subyace un proceso autoinmune en un número no desdeñable de pacientes; bien en forma de patología del tejido conectivo o de lo que más recientemente se ha denominado IPAF (neumonía intersticial idiopática con características autoinmunes, entidad diferenciada entre las EPID).

Con estas estrategias, debemos conseguir un diagnóstico lo más detallado posible, tratando de establecer los mecanismos fisiopatológicos causales y seleccionando a los pacientes para encuadrarlos en las líneas de tratamiento disponibles.

También, en alguna medida, obtener el mejor pronóstico o prever el riesgo de progresión.

A este respecto, cuando se introdujo el término de IPAF nos ayudó mucho, aún más a la neumología, realizar una especie de lista de requisitos (checklist de ítems) para valorar en l@s pacientes las posibles manifestaciones extrarespiratorias asociadas a su enfermedad.

Con estos principios, derivamos a los pacientes a la consulta monográfica en función de la existencia de algunas de estas alteraciones, ya sea en los dominios radiográfico, clínico o serológico.

En un nivel radiográfico, básicamente, se parte de patrones no NIU o de patrones NIU (neumonía intersticial usual) que tengan algunas características atípicas, como la presencia de signos extraparenquimatosos.

Mientras que las manifestaciones clínicas, como se observa en la fotografía, aparecen muy asociadas a enfermedades del tejido conectivo: artritis, Raynaud, esclerodactilia, úlceras digitales, telangiectacias, exantema fijo en las superficies extensoras, lesiones hiperqueratosas en manos o edema digital.

Además, en el campo serológico buscaremos la existencia de algún autoanticuerpo (auto-AC) típico de estas enfermedades en el plasma de los pacientes, como FR, ACPA, dsDNA, Sm, ACL, Ro60, La, U1RNP, MSA, ATA, ACA, etc.

Retos en EAS-EPID: anticipación a la fibrosis pulmonar a través del grandísimo valor de los autoanticuerpos

En primer lugar, los pacientes que no tienen dominio clínico debido a que estas manifestaciones, a veces, pueden ser sutiles, estar totalmente ausentes o haberse enmascardo previamente debido a un tratamiento farmacológico a base de corticoides.

En estos pacientes, que llamamos monoorgánicos o con afectación pulmonar dominante, encontraremos con cierta frecuencia autoanticuerpos, que son de gran utilidad porque tenemos la suerte de que se relacionan con el fenotipo clínico y, además, predicen lo que le va a ocurrir en la enfermedad.

Incluso en pacientes que cumplirán criterios de una conectivopatía no es raro que estas manifestaciones debuten como formas aisladas a nivel respiratorio; y esto es todavía más frecuente en pacientes con neumonía intersticial idiopática con características autoinmunes (IPAF).

Las situaciones que nos podemos encontrar en un paciente monoorgánico serían las que se observan en la caja de la izquierda de la ilustración, es decir, portadores de autoanticuerpos específicamente vinculados a la intersticiopatía.

La segunda caja refleja los autoanticuerpos especialmente asociados a enfermedad del tejido conectivo, pero no tanto a la enfermedad intersticial.

En estos casos tendremos que indagar sobre otros factores que se puedan relacionar con lo que ocurre en los pulmones, como pueden ser microaspiraciones, tóxicos, ambientales, fármacos, etcétera.

Y en la tercera caja de la ilustración superior, a la derecha, situamos los anticuerpos de significado incierto porque no son tan específicos, con lo cual no sabemos, como decía la doctora Pérez Rojo, qué tiene el paciente debajo de esa interciopatía acompañada de un anticuerpo.

Caso de los anticuerpos anti-sintetasa

Estos anticuerpos son muy interesantes porque definen un fenotipo clínico característico de pacientes que tienen intersticiopatía (EPID), miositis, artritis, fenómeno de Raynaud, fiebre, manos de mecánico y otras peculiaridades.

Aún así, el paciente no suele tener todas estas manifestaciones, sino que vemos muchas formas incompletas:

Algunos no encajan en los criterios clínicos de una conectivopatía y otros pueden ser falsamente diagnosticados, por ejemplo, de una artritis porque predomina esta manifestación o de un síndrome Sjögren.

En verdad, observamos un gran solapamiento, por ejemplo, entre los criterios propuestos para IPAF y los criterios propuestos para el síndrome antisintetasa (miopatía inflamatoria idiopática, afectación intersticial pulmonar, artritis no erosiva y manos de mecánico).

En nuestra cohorte retrospectiva AIP HUFJD se observa que de los pacientes portadores de estos anticuerpos o bien encajaban en la clasificación de IPAF, mientras que otros lo hacen en el listado de miopatías inflamatorias.

Esto hizo proponer al Grupo Nerea de la Comunidad de Madrid, al cual pertenezco, y a otros grupos multidisciplinares seguramente les habrá pasado lo mismo, que deberíamos diferenciar a los IPAF que tienen estos anticuerpos del resto de IPAF, ya que fisiopatológicamente, casi con seguriddad, no tienen nada que ver entre sí.

Tanto es así que no tendría mucho sentido, por ejemplo, hacer un ensayo clínico mezclando a estas dos poblaciones o cohorte de pacientes.

Además, otra peculiaridad es que analizamos pacientes con anticuerpos muy específicos, nuevamente los sintetasa, que tienen patrones NIU: lineal-reticular, nodular, de vídeo deslustrado, quístico y de condensanción.

Si un paciente debuta de forma monoorgánica y tiene un patrón NIU, inicialmente no vamos a pensar que estamos ante una enfermedad autoinmune. ¿Y qué pasa cuando vemos un anticuerpo tan específico?

En las cohortes de pacientes publicadas sobre el tema, por ejemplo, en la ilustración con anti-PL-12, que es un anticuerpo antisintetasa, se ha comprobado, efectivamente, que una gran mayoría de ellos y ellas debutaban de forma aislada a nivel respiratorio.

Complementariamente, la mayoría de los patrones eran considerados NIU o fundamentalmente NIU.

Es decir, si el paciente tiene un anticuerpo antisintetasa es indiferente que cumpla o no los criterios de IPAF, ya que posiblemente tiene una enfermedad autoinmune de base.

Esta propuesta, por supuesto, no está validada y necesitaríamos más estudios, sobre todo confirmatorios a nivel histopatológico.

Una rutina diagnóstica que empleamos nosotr@s en la consultas sería el cribado de pacientes con estudios capilaroscópicos… ¿Por qué?

En los ítems clínicos del cuadro ‘EPID posiblemente autoinmune (NO IPAF)’ -publicado en zona superior-, en el dominio clínico de los pacientes con IPAF se observa que todas las variables, salvo la artritis, se asocian a vasculopatía digital.

Realmente, esta vasculopatía es un rasgo muy típico de pacientes con enfermedad del tejido conectivo, sobre todo en el espectro de la esclerosis sistémica, y también del síndrome antisintetasa, de la dermatomiositis y otras menos caracterizadas.

Para las médicas y los médicos efectuar una capilaroscopia en un paciente monoorgánico o con una enfermedad de significado incierto nos puede proporcionar información de altísimo valor.

Como ejemplo, valga nuestra cohorte retrospectiva HUFJD, donde analizamos cuáles eran los resultados de la capilaroscopia en pacientes con enfermedad intersticial: tanto pacientes con IPAF, es decir, que no cumplen criterios clasificatorios de enfermedad del tejido conectivo, como incluso aquellos que llamamos no clasificables porque ni siquiera cumplen criterios IPAF, algunos sí que demuestran en la capilaroscopia alteraciones características que les permiten clasificarlos prácticamente como una conectivopatía.

Es más, el síntoma guía característico, que es el fenómeno de Raynaud, no se observa en todas las ocasiones. Son pacientes que tienen otras lesiones digitales o ni siquiera lesiones; y por dentro, cuando los miramos, sí tienen estas alteraciones.

El valor de las pruebas que buscan la precisión diagnóstica absoluta

En el cribado de los pacientes con una intersticiopatía, sobre todo si es atípica o no tiene un diagnóstico claro, será decisivo realizar la prueba diagnóstica de anticuerpos antinucleares en sangre.

Eso sí, es importante hacer un cribado bastante completo; no nos vale con una técnica de ‘screening‘ como puede ser un ELISA (deteccción en sangre de biomarcadores), que es la que habitualmente tienen todos los servicios de inmunología.

Hay que llevar a cabo, también, una inmunofluorescencia, que debe guiar la búsqueda de antígenos específicos relacionados con la enfermedad intersticial.

Como nos enfrenamos a una enfermedad rara, donde los pacientes no abundan, vale la pena, y mucho, hacer un abordaje individualizado, tener una conexión directa con inmunología, explicarles la sospecha clínica e intentar cribar el anticuerpo.

Ahora bien, nos topamos con un problema, ya que se han puesto en marcha ensayos comerciales cuya validación no es muy buena.

No conocemos bien su sensibilidad y especificidad: podemos tener falsos positivos o múltiples positividades, lo cual suele ser habitualmente un signo de baja especificidad, o podemos tener anticuerpos no detectables.

Por tanto, ante una sospecha clínica alta sin un anticuerpo que llevar al informe médico, debemos mantener la sospecha y tratar de cribar al paciente hasta despejar cualquier duda razonable.

Dra. Olga Sánchez Pernaute, reumatóloga de la Fundación Jiménez Díaz y del Grupo Nerea de la Comunidad de Madrid

¿Y qué sucede con los anticuerpos de significado incierto o subtipos de IPAF, e incluso con los patrones NIU que ni siquiera cumplen este criterio de IPAF?

Volviendo a nuestra cohorte HUFJD, si observamos el patrón radiográfico predominante, que curiosamente era NIU o posible NIU, no está tan claro que debamos cribar solamente las NINE (enfermedades intersticiales no específicas, inflamatorias de base): existen neumonías intersticiales usuales (NIU) que tienen un sustrato autoinmune que también deben ser cribadas.

¿Y cómo diagnosticarlas?… Ni siquiera habrá veces que vayamos a cumplir los criterios de IPAF. Nuevamente, como hemos visto antes, recurrimos a la capilaroscopia y, en estos casos, también creo que debemos plantear la oportunidad de realizar una biopsia pulmonar abierta.

Dos ejemplos de pacientes en los que pudimos guiar el tratamiento después de un cribado exhaustivo: A, con un patrón no clasificable y unos anticuerpos anti-RO52, tenía agregados linfoides; B, con un muy elevado factor reumatoide de NIU, también tenía una infiltración linfoide difusa con aumento de la IgG local.

En conclusión, no tenemos fenotipos claros en las patologías EAS-EPID, sino que existe un gran solapamiento y muchas formas de afectación pulmonar dominante, por lo que se necesitan los datos de la práctica clínica para progresar en el diagnóstico, el tratamiento y el pronóstico de estas enfermedades raras que pueden acabar en fibrosis.

Este videoblog se ha elaborado a partir de la intervención de la Dra. Olga Sánchez Pernaute en la mesa de debate “Fibrosis Pulmonar Progresiva” del programa científico “Visionarios, Innovación y Futuro en Enfermedades Respiratorias”; un encuentro profesional que se desarrolló el 6 de octubre de 2023 en el salón de actos del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid.

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El virus del papiloma, vínculo de sexo oral y cáncer

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“Abordar el tema de la transmisión orogenital del virus del papiloma con una mujer que tiene una infección persistente de virus del papiloma (VPH) a nivel cérvico vaginal es más problemático de lo que parece; pero no hacerlo es una oportunidad perdida frente a las infecciones de transmisión sexual”, dice.

La Dra. Sala, experta en calidad de vida de las mujeres de cualquier edad en la Clínica Gine-3 de Barcelona, subraya en este videoblog que la infección orofaríngea por VPH se ha convertido en el tipo de cáncer femenino más frecuente en los países económicamente más avanzados, por delante del cáncer de cérvix o cuello de útero.

En el año 2023 se produjeron en España 7.882 nuevos casos cánceres en la cavidad oral y faríngea, más otros 3.378 de laringe, sumando un total de 11.260 neoplasias, según el informe 2023 de la Sociedad Española de Oncología Médica.

La inmensa mayoría de estos tumores se provocan por el consumo de tabaco y alcohol, pero un 20 % de ellos tiene su origen en el papilomavirus, casi todos en la zona orofaríngea.

El riesgo bucal del virus del papiloma

El contagio del papilomavirus puede producirse por la saliva, en los besos, al recibir nuestro sistema respiratorio gotículas originadas por un estornudo o por cualquier otro tipo de contacto físico, más o menos íntimo.

Cuando el VPH infecta la zona oral se hace fuerte en la orofaringe, al igual que sucede en otras partes del cuerpo, como la zona vaginal, el pene o la zona anal, donde suele mostrarse con verrugas.

La transmisión orofaríngea se produce principalmente a través del contacto entre la boca y la región anogenital: entre un 20 % y un 30 % de la población está contagiada por el virus del papiloma humano, aunque la inmensa mayoría no desarrollará patologías graves secundarias

Los papilomavirus arraigados en la garganta desaparecerán de la zona orofaríngea, sin dejar secuelas; otros permanecerán silentes; y sólo algunos desarrollarán tumores malignos, siendo imposible conocer el cuándo sucederá.

Existen alrededor de 100 serotipos del virus del papiloma humano, pero los que más preocupan son doce: 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58 y 59… especialmente las variantes 16 y 18.

El control del VPH se modulará en función del serotipo que se encuentre detrás de la infección bucal.

Aunque se desconoce la malignidad de los serotipos 16 y 18, es muy probable que se deba a los cambios genéticos que se generan en el interior de las células normales que se encuentran en los tejidos de la orofaringe, como sucede en el cuello uterino o cérvix.

Los virus inoculan su material genético dentro de las células para utilizarlo como palanca de multiplicación. En ocasiones, este material genético vírico produce, a la vez, una mutación en los genes de la célula normal, convirtiéndose en una célula tumoral.

El cáncer de orofaringe comienza por lo general en las células escamosas que lo revisten.

“El diagnóstico no suele ser precoz porque el virus del papiloma está fundamentalmente escondido en las criptas de las amígdalas; es decir, hasta que el tumor no da la cara con algún síntoma no se podrá hacer el diagnóstico del cáncer orofaríngeo”, destaca la ginecóloga.

Estos síntomas serían: bulto en la parte posterior de la boca, garganta o cuello; llagas que no desaparecen tras varias semanas; dificultad al tragar alimentos; dolor de garganta persistente; molestias en el oído; incluso pérdida de peso inexplicable.

El dilema del médic@: ¿qué se debe comunicar a las mujeres con VPH genital oncogénico y a sus parejas en relación con el riesgo de transmisión vírica oral?

Según el estudio “A clinician’s dilemma: what should be communicated to women with oncogenic genital HPV and their partners regarding the risk of oral viral transmission?·, publicado en septiembre de 2022, sería muy recomendable activar planes de recomendaciones específicas para l@s profesionales.

“Autoridades sanitarias y sociedades científicas deben implicarse a fondo en el asesoramiento para abordar el tema de la prevención primaria sin complejos, pero con certezas”, indica la Dra. Sala Salmerón.

“Cualquier modificación del asesoramiento que generalmente se brinda a las mujeres con una prueba de virus del papiloma humano cervicovaginal positiva debe basarse no sólo en la evidencia, sino también en la probabilidad real de un efecto beneficioso sobre la incidencia de cánceres orofaríngeos asociados con el VPH”, señala el estudio.

“Es cierto que las sociedades, como la SEGO, no nos indican cómo enfrentarnos a estas situaciones. En mi caso, reconozco que me da cierto apuro preguntar a las mujeres si practican sexo oral. No es una cuestión fácil”, apunta la gine referente en EFEsalud.

“Aún así, me llama mucho la atencia que el sexo oral sea una práctica muy, muy, muy habitual. Supongo que influye mucho que las mujeres cada vez huyen más de los métodos anticonceptivos, por lo que el sexo oral evita el tener que utilizarlos”, concluye con un pensamiento muy personal.

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Barómetro de sexualidad en España: ¿Conocemos nuestra salud sexual?

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Control ha presentado los resultados de la XII Edición del Barómetro `Los españoles y el sexo´ con el objetivo de dar a conocer las tendencias y los retos actuales del bienestar sexual.

Algunos de los datos más significativos del barómetro de sexualidad son que el uso del preservativo ha bajado en un 24 % entre los adultos de la Generación X (es decir, entre los que tienen entre 41 y 58 años) tan solo en el último año. En contraposición, es la Generación Z (los jóvenes de entre 18 y 26 años) los que más lo utilizan.

Para comprender las tendencias sexuales de los españoles es necesario analizar sus relaciones afectivas. EFE/Marta Pérez

¿Conocemos nuestro estado de salud?

Según indican desde Control, para comprender el descenso de uso del preservativo es necesario analizar el tipo de relaciones afectivo-sexuales que tienen los españoles. Los datos evidencian que la confianza suele ser el factor clave que explica por qué se deja de usar el preservativo.

Esta propuesta puede ser peligrosa, tal y como alertan los profesionales de Control. Un tercio de los españoles no conoce el estado de salud de la otra persona antes de mantener relaciones sexuales con ella.

Además, a esto se suma que existe un desconocimiento de la propia salud, un 29 % de los españoles nunca ha acudido a un especialista para revisar su estado de salud sexual. Del mismo modo, seis de cada diez encuestados confiesan no haberse realizado ninguna prueba para conocer si tiene alguna ITS.

La importancia del sexo para los españoles

Los datos del barómetro de sexualidad indican que, de media, los españoles pierden su virginidad con 18 años, coincidiendo estudios anteriores. Sin embargo, por segmentos de edad, la cifra cambia un poco: la mayoría de jóvenes de la GenZ afirma haber perdido la virginidad entre los 14 y los 17 años, mientras que los adultos, en su mayoría, lo hicieron entre los 18 y los 21.

Independientemente de la edad, a partir de ese momento el sexo se convierte en algo relevante en la vida de los españoles. De hecho, si tuvieran que ponerle una nota, la gran mayoría le otorga un notable (7).

En cuanto a la frecuencia, un 57 % de los españoles lo practica de una a tres veces por semana. Sin embargo, los españoles afirman que les gustaría tener más sexo: tan solo el 2 % tiene sexo a diario, pero más del 20 % querría tenerlo.

Lo importante: El placer

Desde Control afirman que los resultados del barómetro de sexualidad demuestran que “el viaje del placer no tiene por qué ser en compañía”. Los españoles se masturban más veces de las que mantienen relaciones sexuales. El 8 % de los españoles confiesa masturbarse a diario. Si disminuimos un poco la intensidad, un 26 % de los españoles se masturba de dos a tres días a la semana, mientras que un 5 % afirma tener sexo con esa misma frecuencia.

Los hombres se masturban con más frecuencia que las mujeres: un 14 % de ellos afirma hacerlo diariamente frente a un 3 % de las chicas.

Estas cifras se corresponden con la tendencia a “regalarse” autoplacer de los españoles: el 94 % de ellos afirman haberse masturbado alguna vez. Por otra parte, es cierto que ocho de cada diez preferiría mantener relaciones con otra persona.

Aún así, la nota media de España a la búsqueda del placer en solitario es de un 7, situándose en la misma posición que las relaciones sexuales.

Muchos españoles nunca se han hecho prueba para saber si tienen alguna ITS, según el XII Barómetro `Los españoles y el sexo´ de Control. EFE/Gustavo Cuevas

En búsqueda constante

Lo cierto es que hay muchos caminos en la búsqueda del placer. Sin embargo, los datos recogidos en el barómetro de la sexualidad en España afirman que un 81 % de la población emplea juguetes y productos relacionados con el placer sexual. Entre sus favoritos se encuentran los lubricantes (66 %), los geles de masaje (40 %) y los vibradores (29 %).

Para más de la mitad de los encuestados, el motivo para emplear estos productos es complementar e incluso mejorar sus relaciones sexuales en pareja. Para más de un tercio, aumentan el nivel de excitación e intensifican el placer y para otro tercio (un 33 %) sirve para salir de la rutina sexual.

¿Dónde informarnos sobre estas cuestiones?

Es destacable que los españoles opinan que no es fácil encontrar información en cuestiones sexuales. Internet se sitúa como la principal fuente de información en temas sexuales para la mayoría de los españoles.

Tan solo un 9 % de los españoles reconoce haber acudido a contenidos audiovisuales y pornográficos como fuente de información, aunque un 85 % confiesa haber consumido este tipo de contenido de manera recreativa, siendo los 15 años la media de edad en la que los españoles lo consumen por primera vez.

Muchas veces no conocemos el estado de salud sexual de nuestras parejas. EFE/EPA/JOEL CARRETT

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10 recomendaciones para una fotoprotección eficaz

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Estas recomendaciones para una fotoprotección eficaz proporcionan tanto consejos como datos para concienciar más sobre los riesgos de los rayos ultravioleta.

El cáncer de piel constituye la principal preocupación de los efectos perjudiciales del sol para el 80 % de las personas que fueron encuestadas en el estudio de CinfaSalud “Percepción y hábitos de salud de la población española en torno a la fotoprotección”.

“Las radiaciones solares pueden provocar varios tipos de lesiones cutáneas, algunas de ellas premalignas o malignas, así como reacciones de fotosensibilidad sobre las que existe mucha menos conciencia, pero que debemos conocer”, señala Jullio Maset, experto médico de Cinfa.

Entre estas lesiones se encuentran:

Fotoenvejecimiento

Queratosis actínica

Cloasma o melasma

Para evitar estas lesiones y otras consecuencias nocivas producidas por el sol, estas diez recomendaciones resultan una guía rápida y eficaz de cara al verano.

1. Evita la exposición solar en las horas centrales del día

Los rayos solares son más fuertes y perjudiciales entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde. También la altitud aumenta la peligrosidad del sol, así como algunos tipos de nubosidad.

2. La sombra, tu mejor aliada

Resguárdate de los rayos del sol bajo los árboles o usa una sombrilla, aunque no olvides que su protección no es total, porque algunos tipos de superficies –agua, arena, nieve, hierba- reflejan las radiaciones solares.

3. Protégete también en el automóvil

Al elegir tu nuevo coche, recuerda que los cristales más eficaces son los laminados tintados de gris. En el caso de coches ya fabricados, puedes colocar películas plásticas sobre los cristales o tintarlos, siempre de acuerdo a la legislación.

4. Consulta los índices ultravioleta (UVI) 

Antes de la exposición al sol o una actividad al aire libre, conviene informarse sobre la intensidad de estas radiaciones a través de canales como la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET): a partir de 6, el riesgo es alto.

5. Protege tu cuerpo con la ropa adecuada y usa sombrero

Los colores oscuros protegen más que los claros. El algodón, la viscosa, el rayón y el lino protegen menos, mientras que el nailon, la lana, la seda y el poliéster procuran mejor cubrimiento. Respecto al sombrero, uno de ala ancha proyectará sombra a tu rostro, cuello y cabeza.

6. Utiliza gafas de sol para evitar los daños oculares

Es necesario que las gafas tengan una protección 100 % frente a los rayos ultravioleta. Solo las que están homologadas por la Unión Europea pueden garantizar esa protección total. Las que mejor protegen los
ojos y la piel que los rodea son las gafas de tipo envolvente.

7. Utiliza un fotoprotector adecuado a tu fototipo y a las circunstancias de la exposición

Julio Maset hace una serie de recomendaciones para una correcta fotoprotección mediante el uso de crema solar:

Nunca te apliques factor de protección inferior a 30.

Elige productos cuyo envase especifique que protege de todos los tipos de radiaciones solares.

Póntelo media hora antes de exponerte al sol.

Reaplica cada dos horas y tras el baño, acordándote de secar bien la piel antes.

También se recomiendan bálsamos labiales que contengan filtros solares.

8. Educa a los pequeños sobre la necesidad de protegerse del sol

Los niños menores de un año nunca deben ser expuestos directamente al sol. Cuando tienen 2 o 3 años sus padres deben extremar todas las medidas de fotoprotección recomendadas (prendas de vestir, gorros y gafas de sol), así como aplicarles fotoprotectores especialmente formulados para ellos. También es importante concienciar a los pequeños de los riesgos que entrañan las radiaciones predicando con el propio ejemplo.

9. No bajes la guardia ni antes ni después del verano

Las radiaciones solares son peligrosas durante todo el año, no solo en verano. En invierno también ya que la nieve refleja un 80 % los rayos de sol. Por ello, se recomienda que cuando practiques deportes de invierno, emplees protectores con un SPF mayor de 50 para una fotoprotección eficaz.

10. Mucho cuidado con las salas de bronceado

El bronceado artificial mediante lámparas o camas UVA con fines estéticos conlleva riesgo de padecer cáncer de piel, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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